Un grave escándalo sacude al Poder Judicial de la provincia de Río Negro tras detectarse la desaparición de más de 100 armas que se encontraban bajo custodia judicial en un depósito ubicado en la ciudad de General Roca.
El caso salió a la luz a partir de un operativo policial realizado semanas atrás en el barrio Tiro Federal, donde tras un enfrentamiento se secuestró un arma cuyo número de serie coincidía con una que, según los registros oficiales, debía estar resguardada como prueba en una causa judicial.
A partir de ese hallazgo, se inició una investigación que derivó en una revisión interna y un arqueo de los depósitos judiciales. El resultado fue contundente: se constató el faltante de al menos 119 armas, entre revólveres y pistolas, que formaban parte de distintas causas penales.
La causa quedó en manos de la fiscal Teresa Giuffrida, quien ordenó una serie de medidas para determinar cómo se produjo la desaparición del armamento y establecer posibles responsabilidades.
En el marco de la investigación, al menos tres empleados judiciales fueron apartados de sus funciones, mientras no se descarta que el número de implicados pueda ampliarse con el avance de las pericias.
Las armas estaban almacenadas en un subsuelo del edificio judicial, un sector de acceso restringido que permanece bajo llave, lo que refuerza las sospechas sobre posibles irregularidades internas. Además, se confirmó que recientemente también se detectó el faltante de otras cinco armas en una fiscalía, lo que profundiza la gravedad del caso.
Fuentes de la investigación señalaron posibles situaciones de negligencia en el manejo de las pruebas, e incluso advirtieron que existían normas que prohibían el resguardo de este tipo de elementos en determinadas dependencias.


