La Quiaca: efectivos de la Policía salvaron a dos mujeres de intoxicación por monóxido de carbono
La rápida intervención de la Policía de Jujuy evitó un desenlace fatal en La Quiaca, donde dos mujeres quedaron inconscientes tras una intoxicación por monóxido de carbono. El hecho ocurrió el domingo por la mañana, cuando una llamada al 911 alertó sobre una fuerte emanación de gas en una vivienda.
Personal de la Seccional 17º ingresó al domicilio y encontró a las mujeres descompensadas mientras dormían. Los efectivos realizaron maniobras de Reanimación Cardiopulmonar (RCP), logrando que recuperaran la conciencia.
Luego fueron trasladadas de urgencia al hospital Jorge Uro para recibir atención médica especializada. Según informó el Cuerpo de Bomberos de la Unidad Regional 5, la fuga de gas se produjo por un mal funcionamiento de un calefón.
Recomendaciones para evitar la intoxicación por monóxido de carbono
El Ministerio de Salud de Jujuy recordó a la comunidad la importancia de extremar cuidados al calefaccionar la vivienda o el vehículo, manteniendo la correcta y permanente ventilación, ya que el mal uso y/o deficiente funcionamiento de los aparatos, así como utilizar carbón o leña de manera inadecuada pueden ocasionar severo perjuicio en las personas.
Cuando la cantidad de oxígeno es insuficiente para la combustión completa de gas natural, leña, carbón o nafta, por ejemplo, en espacios completamente cerrados, ya sea ambientes del hogar o interior de automotores, se produce monóxido de carbono, un gas tóxico que no se detecta a través de los sentidos: no tiene olor, sabor, color y tampoco irrita los ojos o la nariz.
Este gas se produce en calefones, termotanques, calderas, estufas, braseros, salamandras, cocinas, anafes, calentadores, parrillas a leña o carbón, hornos a gas o leña y motores a combustión, entre otros.
En espacios que no están ventilados, el monóxido de carbono ingresa al organismo a través de los pulmones y desde ahí pasa a la sangre, ocupando el lugar del oxígeno y provocando dolor de cabeza, náuseas, debilidad o torpeza, visión borrosa, vómitos, desorientación, confusión, convulsiones, palpitaciones, mareos, desmayos. El cuadro, va progresando hasta llegar a la pérdida de conciencia si la persona no sale del lugar e inclusive ser causa de muerte.
Ante la presencia de cualquiera de estos síntomas se debe abrir puertas y ventanas y asegurar la ventilación de los ambientes. Además, se debe retirar a las personas que se encuentren en el lugar contaminado, y concurrir inmediatamente a la consulta informando la posible intoxicación. Para casos de emergencias, se puede contactar al SAME en la línea 107.
¿Cómo prevenir la intoxicación por monóxido de carbono?
• La ventilación debe ser adecuada: lo ideal es abrir las ventanas al menos 10 centímetros en todos los ambientes con artefactos a gas o que generen combustión
• Revisión periódica de artefactos a gas: al menos una vez al año, un gasista matriculado debe chequear el correcto funcionamiento de estufas, calefones, calderas, termotanques
• La llama debe ser azul en artefactos a gas: es el color que siempre se debe ver; si la llama es amarilla o anaranjada, indica mala combustión y podría haber presencia de monóxido de carbono
• Hornallas y horno de la cocina no se deben usar para calefaccionar ambientes, ya que esto puede generar acumulación de monóxido de carbono
• Evitar la instalación de calefones en baños o espacios cerrados y asegurarse de que tengan una correcta ventilación
• Motores a combustión como grupos electrógenos, motosierras, etc., deben encenderse en espacios abiertos o bien ventilados
• Los automóviles deben contar con la correcta ventilación cuando se encienden en un garage
• Braseros y estufas a kerosene no deben usarse en ambientes cerrados; en caso de ser necesarios, la ventilación debe ser adecuada y siempre deben apagarse antes de dormir
• No dormir con artefactos o llamas encendidas: estufas a gas o braseros y estufas a kerosene deben apagarse por completo antes de acostarse
• Considerar la instalación de un detector de monóxido de carbono en el hogar, especialmente si hay niños, adultos mayores o personas con antecedentes respiratorios.