“Yo iba a que me tiñeran el pelo”: el crudo relato que destapó el caso de abuso en un equipo femenino de hockey
Yo iba a que me tiñeran el pelo. Era lo único que pensé que me iban a hacer. Con esa frase, la denunciante reconstruyó el inicio de una noche que terminó en una causa judicial que hoy tiene a diez jugadoras del Club Alemán de Mendoza imputadas por presunto abuso sexual simple agravado.
El hecho ocurrió el 20 de abril de 2023, en el marco de un festejo por el ascenso a la Primera División. Según relató la joven —que en ese momento tenía 16 años—, fue sometida a un bautismo con prácticas que la hicieron sentir vulnerable y humillada.
De acuerdo a su testimonio, junto a otras menores fue llevada a un baño, donde les ordenaron desnudarse parcialmente, vendarse los ojos y cumplir consignas con contenido sexual y degradante. La denunciante también aseguró que todo fue filmado sin su consentimiento y que luego recibió advertencias para no hablar de lo ocurrido.
Me sentí tan humillada... una hora y media riéndose de mí, expresó al diario Los Andes de Mendoza. Además, señaló que participó por presión grupal y por el deseo de pertenecer al equipo.
De causa archivada a imputaciones
El expediente tuvo un recorrido irregular. En una primera instancia, la Fiscalía archivó la causa al considerar que no había delito penal. Sin embargo, una revisión posterior reabrió la investigación y en las últimas horas derivó en la imputación de diez jugadoras.
La calificación es abuso sexual simple agravado por la participación de dos o más personas, un delito que contempla penas de entre 3 y 10 años de prisión.
La defensa y la polémica
Los abogados de las acusadas negaron los hechos y sostienen que se trató de una práctica habitual en equipos deportivos, enmarcada como una bienvenida con juegos y consignas.
Según indicaron, no existió obligación ni abuso, y remarcaron que otras jugadoras no denunciaron situaciones similares. Además, anticiparon que pedirán la nulidad del proceso.
Un debate abierto
El caso vuelve a poner en discusión los límites de los llamados ritos de iniciación en el deporte, especialmente cuando involucran menores de edad y situaciones de presión grupal.
Mientras la Justicia avanza, el testimonio de la víctima se convirtió en el eje de una investigación que sacude al hockey mendocino.