El regreso de Evo Morales a su país, que está previsto como una gran fiesta popular, con una épica caravana que lo acompañará hasta Chimoré, iba a comenzar en La Quiaca, pero a último momento hubo un cambio de agendas. Evo quiso visitar a Milagro Sala.
El ex mandatario arribó a San Salvador de Jujuy cerca de las 18 horas y junto a Álvaro García Linera se dirigió inmediatamente a la casa de la dirigente social en barrio Cuyaya, donde sigue cumpliendo con la prisión domiciliaria.
La dirigente social agradeció la presencia del ex mandatario y aseguró que "le devolvieron la dignidad a los que menos tienen y el pueblo ahora respondió en las urnas".
Por su parte, Morales contó que el encuentro estaba previsto pero tuvo que ser suspendido por la pandemia. "Mucha fuerza y mucho trabajo", le dijo a la dirigente.