Conflicto por los comedores: el obispo de Jujuy pidió "no meter a todos en la misma bolsa"
Luego de que la Iglesia expresara públicamente su apoyo a los comedores, el Obispo de Jujuy, Daniel Fernández, se manifestó en la misma línea, pidió a la dirigencia política responsabilidad y a la comunidad en general solidaridad.
En diálogo con Somos Jujuy, Fernández se refirió a la situación que atraviesan los comedores en la provincia y afirmó antes que nada, en esta situación de crisis creo que podemos preguntarle también a la gente de Cáritas y de tantas comunidades, que desde hace tiempo hacen un servicio muchas veces desinteresado y muy generoso para tratar de acercar un plato de comida a los que más necesitan, esta labor debe ser valorada.
Sobre las denuncias del Gobierno Nacional sobre la distribución de los alimentos en los comedores, Fernández opinó: aunque exista algo que no está claro, que no fue bien empleado el dinero o si el dinero fue derivado hacia otros fines, creo que una golondrina no hace verano, como dice el dicho, y hay gente que pone mucho de lo suyo para que contener y acompañar el sufrimiento de los demás. Por eso nuestra mirada es no meter, por alguien que a lo mejor ha hecho un desvío desordenado, a todos en la misma bolsa.
Por otra parte, el Obispo de Jujuy resaltó el trabajo y generosidad de tanta gente que dona su tiempo y pone de lo suyo para compartir con otros.
Consultado sobre si aumentó la cantidad de personas y familias que solicitan asistencia a la Iglesia debido a la situación económica, Fernández señaló que siempre hemos estado en situaciones difíciles y siempre se solicita ayuda. En esta situación donde hay más desempleados y menos recursos, no se puede ayudar como la gente se lo merece y eso nos da angustia y mucha impotencia, no poder ayudar o no poder dar una mano, un plato de comida o lo que haga falta.
Por último, el monseñor brindó un mensaje a la sociedad en el que destacó que todos debemos ser solidarios, y agregó a los que son dirigentes pedirles la responsabilidad adecuada para que nadie sufra una necesidad imperiosa que haga peligrar su salud, su alimentación y subsistencia.