Cristina Kirchner asumió este miércoles la presidencia del Partido Justicialista (PJ) con críticas hacia Javier Milei y un marcado reproche a Axel Kicillof en el proceso de reestructuración del peronismo. Cuestionó la política económica del gobierno, señalando que "¿Quién va a invertir en una fábrica si tengo un sistema financiero que permite ganar en dólares el 50%?" y criticó el control del dólar, que, según ella, está "pisado por el Gobierno para que no impacte en la inflación".
En su discurso, Cristina se refirió a los anuncios de Milei, considerándolos "desconectados de la realidad" y "repetitivos". También lanzó dardos contra la CGT, afirmando que "hay una aceptación de la sociedad a una suerte de ajuste violento contra algunos sectores", y pidió una convocatoria a un paro.

La exvicepresidenta entró al escenario con la canción "Fanático" de Lali Espósito, que contiene referencias a Milei. En su discurso, criticó el modelo económico actual, describiéndolo como un "modelo de valorización financiera" y cuestionó la baja de la inflación, sugiriendo que "se ve claramente que los bienes transables van a la baja por debajo del precio".
Cristina también hizo referencia a la energía nuclear, recordando que Argentina tiene una larga trayectoria en este campo, y criticó las propuestas de Milei sobre un tratado de libre comercio con Estados Unidos, diciendo: "¿Nadie le avisa que no somos complementarios con Estados Unidos? Somos competitivos".
En cuanto a Kicillof, lo describió como un "peronista tardío" y enfatizó la necesidad de que los dirigentes del partido sean "militantes políticos" en lugar de "militantes electorales". Cristina reflexionó sobre la historia del peronismo, mencionando que "la historia no es así, y el peronismo tampoco" y advirtió sobre los peligros de los "peronistas tardíos" que intentan explicar el peronismo sin haberlo vivido.

La ceremonia de asunción se llevó a cabo en la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET), donde estuvieron presentes figuras clave del peronismo, aunque Kicillof y Sergio Massa no asistieron. La proclamación de Cristina fue facilitada por la decisión de la jueza María Servini, que rechazó el pedido de Ricardo Quintela para postergar las elecciones partidarias.
Finalmente, Cristina Kirchner dejó claro su deseo de construir un peronismo unido y fuerte, afirmando: "la unidad necesita dirección y proyecto para construir el mejor peronismo posible en una Argentina que se ha vuelto imposible para la mayoría de sus habitantes".