El vocero presidencial Adrián Ravier se refirió al crecimiento de la morosidad en el pago de créditos por parte de las familias y afirmó que, en muchos casos, el problema responde a la falta de educación financiera y a un manejo inadecuado de los ingresos.
Durante una conferencia de prensa, el funcionario fue consultado sobre las estadísticas que reflejan un aumento en los incumplimientos de pago y aseguró que el Gobierno nacional está analizando la situación. Sin embargo, sostuvo que se trata de un fenómeno esperable en un contexto de recuperación del crédito.
"Es normal que cuando una economía recupera el crédito aparezca la morosidad", señaló.
En ese marco, Ravier sostuvo que tanto las entidades financieras como los usuarios tienen responsabilidades al momento de solicitar y otorgar préstamos.
"El banco tiene que ver a quién le otorga el crédito y las personas deben saber hasta dónde pueden tomar créditos", expresó.
Además, advirtió sobre el uso excesivo de las tarjetas de crédito y el endeudamiento por encima de las posibilidades de pago.
"Uno lleva la tarjeta al límite y al otro mes está muy apretado", ejemplificó.
El vocero también afirmó que muchas personas se exponen a situaciones de incumplimiento por no administrar correctamente sus finanzas.
"Ahora tenemos que volver a aprender cuál es el límite que nuestros ingresos nos permiten, hasta qué cuota puedo pagar. A veces la gente misma se expone a riesgos de impago simplemente por no saber manejar sus propios ingresos y obligaciones", manifestó.
Según indicó, se trata de un "proceso de aprendizaje" luego de varios años con escaso acceso al crédito y consideró que la situación tenderá a normalizarse con el tiempo, a medida que bajen las tasas de interés y existan mayores posibilidades de refinanciación.

La morosidad sigue en aumento
Las declaraciones del funcionario se producen en un contexto de crecimiento sostenido de la morosidad en el sistema financiero argentino.
De acuerdo con datos de la Central de Deudores del Banco Central (Cendeu), en mayo la mora de las familias pasó del 12,1% al 12,7%, mientras que en las empresas aumentó del 3,3% al 3,5%. En el conjunto del sector privado, el indicador subió del 7,3% al 7,7%.
Se trata de la decimonovena suba consecutiva y de niveles que no se registraban desde la salida de la Convertibilidad.
El informe también advierte que los jóvenes son los más afectados por esta situación: cuatro de cada diez menores de 35 años con préstamos activos presentan al menos una deuda atrasada, lo que refleja las dificultades que enfrentan muchas familias para cumplir con sus compromisos financieros.



