Marcos tiene 22 años, posee discapacidad intelectual y comenzó a trabajar en una reconocida confitería de Jujuy, gracias a un programa de la Fundación Sentir, a la que acude desde hace seis años.
El joven es pastelero profesional, estudió y se recibió. Es, además, el encargado del servicio de catering que realiza la institución a la que acude.
Es “hermoso el día, estoy muy contento”, afirmó Marcos a Somos Jujuy en el marco de la firma formal del convenio de trabajo.
Sobre las prácticas que fue realizando en la confitería Crillón, sostuvo: “estuve practicando un millón de cosas, aprendiendo”. Asimismo, expresó que sus compañeros “son muy buenos”.
Los padres del joven, que lo acompañaron, se mostraron emocionados y felices por el nuevo paso que dio su hijo. Lo mismo expresaron las autoridades de la Fundación Sentir, quienes mencionaron que ya son seis las personas que concurren al establecimiento y se insertaron al ámbito laboral.
Por su parte, el dueño de la fábrica de sándwiches y masas dulces, Luis Alonso, destacó que "Marcos se acopló muy bien, fue todo muy natural", y agregó que "la idea es que afiance sus conocimientos".
"Me parece una buena acción y muy reconfortante poder desde nuestro lugar aportar algo para que se puedan desarrollar", finalizó el empresario.