Sabrina Galván

El hambre al desnudo

Terminado el sueño mundialista para los argentinos, hay que seguir enfrentando la realidad económica que nos toca vivir.

02-07-2018 12:53

Aún con el cambio de ministro de Energía de la Nación, hoy subieron las naftas y el gasoil un 5 %, cuando se esperaba que el aumento fuera del 3 %. Luego de que la petrolera YPF aumentara los combustibles, el resto de las empresas seguirá ese movimiento ya que tienen valores atrasados con respecto al cambio local. Con este incremento es obvio suponer, que aumentarán todos los productos de primera necesidad que llegan a Jujuy por vía terrestre, y todo lo que consumimos.

Esta situación está íntimamente ligada con la caída del consumo local, aún durante el día del padre, fecha que los comerciantes jujeños esperaban con ansias para repuntar la complicada situación económica por la que atraviesan.

Los precios de los alquileres, la carga impositiva municipal, provincial y nacional, las paritarias de los trabajadores, y la baja en las ventas conforman un combo explosivo que hace temblar los cimientos de las pymes, que son las creadoras del 70 % del trabajo en blanco en el país.

Entre las promesas de la campaña electoral del presidente Mauricio Macri, se hablaba en forma permanente de proteger a las pymes y aun hoy se insiste sobre esta premisa que no se cumple.

Y por fin llegó el invierno, por ahora bastante benévolo por lo menos en Jujuy, y también arribaron los boletas de gas natural con los aumentos anunciados a los domicilios. Ya comenzaron las quejas de los usuarios y los reclamos en la empresa proveedora, porque muchos ciudadanos vieron aumentos de más del 100 %, sabiendo que se trata de un servicio imprescindible para los hogares y conociendo también, que hay un montón de jujeños que no podrán pagar estos incrementos.

Se entiende la posición del gobierno nacional de que no se puede seguir subsidiando los servicios, pero la realidad de las familias argentinas, por la caída del poder adquisitivo de los trabajadores y el magro aumento salarial en todos los sectores, resulta insoportable hacer frente a esta nueva carga para los argentinos.

Finalmente, un programa de nuestro canal “Jujuy Investiga”, desnudó una realidad de la que nadie quiere hablar: el hambre y la desprotección en Jujuy. El gobierno de Gerardo Morales decidió acorralar a los comedores sociales entregando de vez en cuando y sin ninguna regularidad, cajas de alimentos no perecederos que no logran alcanzar para la comida de una familia vulnerable.

Las demoras en los pagos a comedores escolares que son sostenidos por proveedores, que fían hasta que no soportan más, deja a las escuelas también sin dinero para que los alumnos desayunen y almuercen dignamente.

Y finalmente la cantidad de instituciones sin fines de lucro, que dan de comer y entregan frazadas y ropa a personas que viven en situación de calle, soportando el frio, la lluvia, la inseguridad y el abandono y que se autofinancian con la colaboración desinteresada de miles de jujeños que aportan comida y vestimenta para asistirlos.

Esta debería ser una política de Estado dentro del gobierno provincial, ya que cada día son más los jujeños de todas las edades que se acercan a esas instituciones solo para recibir un poco de contención y un plato de comida caliente.

Mirar para otro lado, nunca es una solución y que las instituciones de la sociedad civil se hagan cargo de una responsabilidad del gobierno, tampoco.

Temas relacionados Opinión Sabrina Galván