La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró la emergencia de salud pública de importancia internacional por el brote de ébola que afecta a la República Democrática del Congo, donde ya se registran al menos 88 personas fallecidas y más de 300 casos sospechosos.
La preocupación aumentó luego de que se confirmara un contagio en Goma, una de las ciudades más importantes del este del país y actualmente controlada por el grupo armado M23. Según informó el Instituto Nacional de Investigación Biomédica congoleño, se trata de una mujer que viajó a esa ciudad tras la muerte de su esposo, quien había fallecido a causa del virus.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, expresó su preocupación por la magnitud del brote y confirmó que la situación constituye una emergencia internacional, aunque aclaró que por el momento no alcanza el nivel de pandemia.
Las autoridades sanitarias señalaron que todavía existe incertidumbre sobre la cantidad real de personas infectadas y el alcance geográfico de la enfermedad, ya que gran parte de los casos se concentran en zonas de difícil acceso.
El brote corresponde a la cepa Bundibugyo del virus del ébola, identificada por primera vez en 2007 y para la cual actualmente no existe una vacuna específica. El ministro de Salud congoleño, Samuel-Roger Kamba, advirtió que esta variante puede alcanzar una tasa de mortalidad cercana al 50%.
Los síntomas de la enfermedad incluyen fiebre, vómitos y hemorragias, mientras que el contagio se produce por contacto con fluidos corporales o sangre de personas infectadas.
Desde Médicos Sin Fronteras indicaron que preparan una “respuesta a gran escala” ante el avance del virus y alertaron sobre las dificultades logísticas para trasladar material médico y aislar pacientes en distintas regiones del país.
Este es el decimoséptimo brote de ébola registrado en la República Democrática del Congo. La OMS advirtió además que existe un riesgo significativo de expansión a nivel local y regional.


