A pocos días de la final del Mundial 2026, una monumental réplica de la Copa del Mundo se convirtió en una de las principales atracciones de Nueva York. La estructura, construida íntegramente con piezas de LEGO, fue instalada en el emblemático Rockefeller Center y sorprende por sus dimensiones: mide 8,47 metros de altura, pesa más de cuatro toneladas y fue realizada con 1.363.402 piezas.
La escultura forma parte de la LEGO FIFA Fan Zone, un espacio interactivo que ofrece actividades gratuitas para los fanáticos del fútbol, con zonas de juego, experiencias temáticas y transmisión de los partidos del torneo.
Una obra que demandó ocho meses de trabajo
La construcción del trofeo requirió ocho meses de producción en la fábrica de maquetas que LEGO posee en la República Checa. Un equipo integrado por diseñadores, ingenieros y especialistas dedicó más de 7.000 horas de trabajo para completar el proyecto.
Debido a sus dimensiones, la réplica fue desmontada en 16 secciones para ser trasladada hasta Estados Unidos y luego ensamblada nuevamente en Manhattan.
Para garantizar su estabilidad, la estructura cuenta con un esqueleto interno de acero de aproximadamente 3,5 toneladas, capaz de soportar el peso de los bloques y las condiciones climáticas del lugar.
Mucho más que un juguete
Con esta iniciativa, LEGO vuelve a demostrar que sus tradicionales bloques también pueden utilizarse para crear obras de gran escala. En los últimos años, la empresa desarrolló réplicas monumentales de edificios, monumentos y vehículos, combinando diseño, arquitectura e ingeniería.
En esta oportunidad, la Copa del Mundo gigante se transformó en un nuevo ícono para los aficionados que visitan Nueva York durante la recta final del torneo, uniendo la pasión por el fútbol con la creatividad característica de la marca.

