Conocé el error más común al regar suculentas que puede pudrir sus raíces
Las suculentas son valoradas por su belleza y bajo mantenimiento, pero uno de los errores más comunes que comenten quienes las cuidan es regar más de lo necesario, creyendo que la sequía puede dañarlas. Esto puede ser especialmente problemático en verano, cuando muchos piensan que el calor exige más riego, cuando en realidad el exceso de agua puede asfixiar las raíces y favorecer la aparición de hongos que llevan a la pudrición.
A diferencia de otras plantas, las suculentas almacenan agua en sus hojas y tallos, por lo que no necesitan riego frecuente ni diario, incluso en días de alta temperatura.
Según especialistas en jardinería, la clave para evitar que las raíces se pudran está en varios cuidados básicos: usar un sustrato con buen drenaje, como mezclas con perlita, arena gruesa o vermiculita; plantar en macetas con orificios de drenaje para evitar el estancamiento del agua; y permitir que la tierra se seque por completo antes de regar nuevamente.
Además, es importante colocar las suculentas en lugares con luz adecuada pero sin sol directo al mediodía, y observar las hojas de la planta: si se vuelven translúcidas, amarillas o se desprenden con facilidad, puede ser señal de exceso de riego y posible pudrición de raíces.
La frecuencia de riego depende del clima y la estación. En otoño e invierno, las suculentas crecen más lento y necesitan menos agua.
- En otoño: cada 10 a 15 días, aproximadamente.
- En invierno: cada 15 a 20 días o incluso menos