De futbolista profesional a capo narco: cayó Sebastián Marset, uno de los criminales más buscados de Sudamérica
El narcotraficante uruguayo Sebastián Marset fue capturado en un operativo policial en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, poniendo fin a varios años de fuga y a una intensa búsqueda internacional.
Marset, de 34 años, era considerado uno de los líderes de una red internacional dedicada al tráfico de cocaína y lavado de dinero, con operaciones en varios países de Sudamérica y vínculos con organizaciones criminales regionales.
Un narco con pasado en el fútbol
Antes de convertirse en uno de los criminales más buscados del continente, Marset intentó desarrollar una carrera en el fútbol.
Durante su estadía en Paraguay llegó a jugar en el Deportivo Capiatá, utilizando el nombre de Luis Amorim, en un intento por mantener un perfil bajo mientras continuaba con sus actividades ilícitas.
También participó en equipos de ligas menores en Bolivia, donde incluso llegó a disputar partidos televisados.
Un prófugo durante años
El narcotraficante era buscado por autoridades de varios países y tenía alerta roja de Interpol por delitos como narcotráfico, asociación criminal y lavado de dinero.
En 2023 había logrado escapar de un gran operativo policial en Bolivia, lo que disparó una persecución internacional que involucró a agencias de seguridad de la región.
Incluso el gobierno de Estados Unidos llegó a ofrecer una recompensa de hasta 2 millones de dólares por información que permitiera su captura, en el marco de investigaciones por lavado de dinero.
Sospechas por el asesinato de un fiscal
El nombre de Marset también apareció vinculado a la investigación por el asesinato del fiscal paraguayo Marcelo Pecci, ocurrido en 2022 en Colombia durante su luna de miel, un crimen que conmocionó a la región.
Las autoridades sostienen que el uruguayo estaba detrás de una compleja red criminal que operaba entre Paraguay, Bolivia, Brasil y Europa, enviando cargamentos de cocaína hacia mercados internacionales.