Sociedad

El 50% de los argentinos no conoce el glaucoma, la principal causa de ceguera irreversible

Especialistas alertan que el 50% de los argentinos no conoce el glaucoma, una enfermedad que puede avanzar sin síntomas y es la principal causa de ceguera irreversible. Advierten que los controles oftalmológicos son clave para detectarla a tiempo.

Ojo sano
Ojo sano .

11-03-2026 17:18

El glaucoma genera preocupación entre especialistas en salud visual debido al desconocimiento que existe en la población. Según relevamientos recientes, el 50% de los argentinos no sabe qué es esta enfermedad, a pesar de que se trata de la principal causa de ceguera irreversible.

De acuerdo con datos difundidos por especialistas, una proporción similar de personas tampoco se midió la presión ocular en los últimos cinco años, incluso habiendo tenido contacto con el sistema de salud por otros motivos.

El “ladrón silencioso de la visión”

El glaucoma se produce cuando hay una alteración o bloqueo en el drenaje del humor acuoso, el líquido que nutre el ojo. Cuando ese fluido se acumula, aumenta la presión intraocular y se produce daño en el nervio óptico, responsable de transmitir la información visual al cerebro.

Por su forma de evolucionar, los especialistas lo describen como un “ladrón silencioso de la visión”, ya que suele desarrollarse sin síntomas en sus primeras etapas.

Con el avance de la enfermedad pueden aparecer señales como:

visión borrosa

dificultad para enfocar incluso con anteojos

pérdida progresiva de la visión periférica

molestias o dolor ocular en algunos casos

Riesgo mayor después de los 40 años

Los expertos advierten que el riesgo aumenta a partir de los 40 años, especialmente si existen antecedentes familiares, presión ocular elevada o enfermedades asociadas como diabetes.

También pueden influir factores como miopía o hipermetropía altas, el uso prolongado de corticoides o enfermedades metabólicas mal controladas.

La clave está en el control oftalmológico

Aunque el glaucoma no tiene cura y el daño visual que produce es irreversible, su progresión puede frenarse si se detecta a tiempo mediante controles oftalmológicos periódicos.

Por eso, los especialistas recomiendan realizar chequeos anuales a partir de los 40 años, especialmente en personas con factores de riesgo.