Dos perritos se negaron a separarse de su pequeña dueña que quedó en coma
Los padres de Nora Hall atravesaron el momento más delicado de sus vidas. Debían decidir si querían que la niña continúe conectada a las máquinas o no. Ella había quedado en coma, fue una verdadera tragedia la que tuvieron que atravesar.
La bebé sufrió un derrame cerebral y desde ese momento estuvo en un coma inducido. Siempre estuvo apoyada por sus adorados perros basset hounds, que se rehusaban a separarse de ella un solo minuto. Su madre tenía el corazón roto, creía que la pequeña no soportaría hacer frente a tanto sufrimiento como para sobrevivir, de modo que dejó al padre la decisión de desconectarla.
Mientras Nora y su familia libraban esta batalla, los perros jamás se movieron de su lado. Es conmovedora la actitud que tomaron. En el hospital, afortunadamente, los dejaron tener a los animales porque entendieron que eran muy apegados a la bebé.
Finalmente, como la pequeña estaba sufriendo demasiado, conectada a una serie de tubos que prolongaban su vida pero en condiciones infrahumanas, tomaron la dura decisión de desconectarla.
Fuente: Zooprendente.