Hernán Crespo comienza una nueva etapa en su exitosa vida deportiva. Por primera vez trabajará como entrenador en Argentina (antes tuvo un breve paso por el modesto Modena en Italia) y será Banfield el club en el que tendrá que demostrar que todo lo que sabía dentro del campo de juego lo puede transmitir afuera.
"Hace rato me preparo para esto. Después de la necesidad física de querer entrenar enseguida (del retiro), cuando pasa el tiempo tenes más poder de elección, te volvés más selectivo y no querés regalarle tu prestigio a nadie. Por eso lo que te seduce es el proyecto y la idea. Me voy a equivocar en los cambios y en la formación, pero lo que no va a faltar es trabajo, dedicación, empeño y seriedad; por respeto a la familia banfileña y, sobre todo, a mí mismo".
Acompañado entre otros por la presidenta del club, Lucía Barbuto, Crespo fue presentado en una conferencia de prensa en la que explicó a grandes rasgos algunos lineamientos de su proyecto para el club. Pero una pregunta pasó inevitablemente acerca de su pasado vinculado a River y el hecho de que no haya terminado su carrera como futbolista en Argentina.
Frases de la conferencia
“Si yo estoy acá es porque el proyecto es serio, la gente es seria, por más que esto sea fútbol y los resultados mandan”.
En cuanto a su fallida vuelta a River remarcó: "Con River obtuvimos logros demasiado importantes y quizás no tuve las agallas suficientes como para arriesgar esas cosas. No me sentía física ni psicológicamente a la altura de representar a la institución”.
"Llegar a Banfield después de Falcioni es una responsabilidad enorme, y a la vez me da orgullo. Espero estar a la altura".