En un mundo cada vez más hiperconectado pero con personas que se sienten cada vez más solas, una aplicación está rompiendo esquemas y generando un intenso debate en las redes sociales. Se trata de "¿Estás muerto?" (conocida internacionalmente como Demumu), una herramienta que nació en China como un juego de palabras, pero se convirtió en la app de pago más descargada para atender una preocupación real: el miedo a morir solo y que nadie se entere.
El concepto es tan sencillo como impactante. El usuario debe ingresar a la app cada dos días y pulsar un botón para confirmar que está bien. Si no lo hace, el sistema se activa automáticamente: se pone en contacto con un familiar o amigo designado como "contacto de emergencia" para informarle que la persona podría estar en problemas.
Aunque se lanzó el año pasado sin mucho ruido, en las últimas semanas su popularidad explotó. Los jóvenes que viven solos en las grandes ciudades son sus principales usuarios.
"Existe el temor de que quienes vivimos solos podamos morir sin que nadie se dé cuenta. A veces me pregunto: si me pasara algo, ¿quién recogería mi cuerpo?", confesó un usuario en redes, reflejando un sentimiento que traspasa fronteras, especialmente entre estudiantes que vienen del interior a la capital o trabajadores que viven lejos de sus familias.
Polémica por el nombre
El nombre original en chino, “Si-le-ma”, es un juego de palabras con una famosa app de comida a domicilio (“I-le-ma”, que significa ¿tenés hambre?). Sin embargo, la crudeza de la pregunta "¿Estás muerto?" ha recibido críticas. Algunos afirman que es una "compañera de seguridad" indispensable para personas con depresión, desempleados o quienes eligen un estilo de vida solitario. Sin embargo muchos creen que el nombre es lúgubre y que registrarse puede "traer mala suerte". Piden que se cambie por algo más positivo como "¿Cómo estás?".

Un negocio que crece
Detrás de esta idea hay un equipo de tres jóvenes (nacidos después de 1995) que desarrollaron la app con un presupuesto bajísimo. Hoy, la aplicación cuesta 1,15 dólares y ya escala posiciones en los rankings de descargas de España, Estados Unidos y Australia.
Sus creadores ahora buscan expandirse y crear una versión específica para adultos mayores, un sector de la población que a menudo queda invisibilizado y que necesita cuidados especiales cuando viven de forma independiente.

