La era de desconectarse obligatoriamente al subir a un avión está llegando a su fin. En un movimiento que redefine la competencia en el mercado aerocomercial de larga distancia, Air France confirmó que comenzará a ofrecer internet satelital de Starlink de forma totalmente gratuita y en todas sus clases: Business, Premium y Economy.
Esta tecnología, basada en satélites de órbita baja, permitirá a los pasajeros que viajen desde Ezeiza hacia París disfrutar de una conexión estable, rápida y de baja latencia, similar a la que se tiene en tierra. Ya sea para trabajar en tiempo real, navegar por redes sociales o consumir contenido por streaming, el servicio promete eliminar las limitaciones de los antiguos sistemas de Wi-Fi a bordo.

Cómo acceder al beneficio
A diferencia de otros servicios que cobran tarifas elevadas por pocos megabytes, la propuesta de Air France busca la fidelización. El único requisito para acceder al internet gratuito de Starlink es estar registrado en Flying Blue, el programa de fidelidad de la aerolínea, cuya inscripción es sin costo.
Un plan de despliegue progresivo
La implementación no será inmediata en todas las aeronaves, pero el plan es ambicioso:
- Cobertura total: La empresa prevé que toda su flota esté equipada con esta tecnología para finales de 2026.
- Sin distinciones: A diferencia de otras compañías que reservan el Wi-Fi gratuito para la clase ejecutiva, Air France estandarizará el servicio para todos los pasajeros por igual.
Más que solo internet
El desembarco de Starlink en los vuelos transatlánticos es solo una parte de la renovación de la experiencia de viaje de la compañía. Para quienes vuelan desde Argentina hacia Europa, la aerolínea también reforzó su oferta de confort con:
- Gastronomía de élite: Menús diseñados por chefs con estrellas Michelin.
- Detalles premium: Copa de champán de cortesía en todas las cabinas y renovaciones en los lounges de los aeropuertos.
- Descanso optimizado: En clase Business, se incorporó el topper Sofitel MY BED para mejorar la calidad del sueño en los vuelos nocturnos de más de 12 horas.
Con esta apuesta, la conectividad constante se posiciona como el nuevo estándar del transporte aéreo moderno, permitiendo que el cruce del Atlántico sea, más que nunca, una extensión de nuestra vida digital en tierra.

