En los últimos días se viralizó en redes sociales un video que encendió una fuerte discusión sobre los ingresos salariales en la Ciudad de Buenos Aires. En la grabación, la creadora de contenidos Micaela Barbero, bautizó “la teoría del palo y medio” a la sensación de que, sin importar el sector, la profesión o el tipo de trabajo, la mayoría de las personas cobraría alrededor de $1.500.000 mensuales.
La autora del video incluso afirmó que personas con empleos llamativos o en empresas “cool” terminan diciendo: “Un palo y medio”.
Pero, ¿qué tan ajustada a la realidad está esa percepción?
¿Acerca lo que dice la teoría con lo que muestran los datos?
Si se toma como referencia la Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (RIPTE) —un indicador oficial que mide el salario promedio de trabajadores registrados— el dato de noviembre de 2025 marcó $1.611.851,61 de remuneración promedio. Este número es apenas superior a los “palo y medio” que popularizó el video, lo que da una primera impresión de que la percepción no es del todo descabellada.
Sin embargo, este promedio no representa la experiencia de la mayoría de los trabajadores y tiene varias limitaciones. Por un lado, las estadísticas oficiales se enfocan en trabajadores registrados, dejando de lado al enorme segmento informal de la economía.
De hecho, estimaciones que combinan trabajadores formales e informales sugieren que, al ponderar un 65% registrado y un 35% “en negro”, el ingreso promedio queda más cerca de $1.400.000 brutos mensuales.
Además, un informe del Instituto Gino Germani de la Universidad de Buenos Aires revela que en diciembre pasado el 72% de los trabajadores percibió un sueldo inferior a $1.000.000 por mes, incluyendo asalariados y cuentapropistas. Esa cifra cae aún más entre trabajadores informales y de baja calificación.
Los datos oficiales más recientes también muestran que en el tercer trimestre de 2025 apenas el 20% de la población tenía ingresos individuales por encima de $1,5 millón, aunque ese porcentaje podría haber aumentado levemente con la evolución de los salarios desde entonces.
¿Por qué se percibe “el palo y medio”?
La viralidad del video encierra más una percepción social que una verdad estadística absoluta. En gran parte, se trata de una impresión compartida por muchos trabajadores de que, incluso con años de estudio o experiencia, es difícil escapar de un rango de ingresos que ronda cifras que hoy en día no alcanzan para cubrir todos los costos básicos de vida.
Este sentimiento está relacionado con varios fenómenos estructurales:
Pérdida de poder adquisitivo por inflación persistente que supera los aumentos salariales reales.
Precarización laboral que mantiene a trabajadores formales con ingresos ajustados al costo de vida.
Alta participación del trabajo informal, que reduce ingresos promedio en la práctica.
Conclusión: sensación sí, pero no regla general
La “teoría del palo y medio” es útil como síntoma de una sensación colectiva entre trabajadores, sobre todo jóvenes, que sienten que sus ingresos están estancados o no alcanzan para cubrir sus necesidades reales.
Pero, al contrastarla con estadísticas oficiales y estudios académicos, queda claro que no se trata de una regla universal: muchos trabajadores ganan menos que ese umbral, y una parte reducida de la población supera esa cifra. Las promedios pueden acercarse a la percepción, pero la distribución real de los ingresos muestra una situación más compleja y desigual.
En definitiva, más que una teoría estrictamente económica, lo que viralizó el video fue la sensación compartida de presión salarial y pérdida de poder de compra, un fenómeno que atraviesa a amplios sectores de la sociedad en el contexto actual.