La noche comenzó cuesta arriba para El Carmen Básquet. Durante la primera mitad, el local, Montmartre, impuso condiciones y logró irse al descanso con una ventaja clara tras dominar los dos primeros parciales (26-30 y 17-23). Parecía que la historia se complicaba para los jujeños, pero el entretiempo sirvió para ajustar las piezas y cambiar el destino del encuentro.
Una muralla defensiva
El complemento fue un monólogo defensivo de El Carmen. Con una intensidad física asfixiante, el equipo visitante anuló por completo la ofensiva catamarqueña, permitiéndole anotar apenas 9 puntos en el tercer cuarto y 11 en el último.
"Fue un partido muy duro, pero logramos mantener la concentración. Nuestros defensores se plantaron y no dieron un punto de ventaja; eso nos permitió tomar el control", destacó con orgullo el entrenador jujeño tras el pitazo final.

Corazón y pertenencia
Más allá de lo táctico, el equipo jugó con el empuje de toda una ciudad. El DT no se olvidó de los fanáticos que siguieron el minuto a minuto desde Jujuy: "Esta victoria es para la hinchada. Sentimos su energía desde casa y eso fue fundamental para darlo todo en la cancha".
Lo que se viene: Duelo de titanes
Sin tiempo para relajarse, El Carmen Básquet ya pone la mira en su próximo objetivo. Regresará a casa para recibir a Belgrano de Tucumán, un rival que llega en racha positiva. Se espera un estadio colmado en Jujuy para apoyar a un equipo que, a base de garra, alimenta la ilusión de toda la provincia.