El juicio por la muerte de Diego Armando Maradona volvió a ponerse en marcha este martes en los tribunales de San Isidro, con el objetivo de determinar si hubo responsabilidades penales en el equipo médico que lo asistió durante sus últimos días.
El proceso se reinicia tras la anulación del debate anterior en 2025, en medio de un escándalo judicial, por lo que la causa comienza nuevamente desde cero.
Quiénes son los imputados
En total, siete profesionales de la salud están imputados por el delito de homicidio con dolo eventual, que prevé penas de entre 8 y 25 años de prisión.
Leopoldo Luque :neurocirujano y médico personal de Maradona durante sus últimos años de vida, señalado por impulsar la cirugía y la internación domiciliaria y no haber garantizado controles adecuados.

Agustina Cosachov :psiquiatra, integrante del equipo médico que atendió a Maradona poco antes de su muerte, cuestionada por la medicación suministrada y por firmar un certificado sobre el estado mental de Maradona sin haberlo visitado. Además fue quien monitoreó el tratamiento psiquiátrico durante la internación domiciliaria en Tigre. La Fiscalía además la señala por no haberse encargado personalmente de la reanimación de Diego cuando ella era “la única médica presente en el lugar” cuando lo encontraron inconsciente.
Carlos Díaz: El psicólogo, incorporado al equipo para abordar las adicciones de Diego Maradona, está imputado por no haber impulsado una internación acorde a su cuadro y por presuntamente omitir información sobre su estado de salud. De acuerdo con la acusación, durante la etapa de internación domiciliaria en Tigre habría sugerido limitar el contacto del entorno familiar en los días previos al fallecimiento, como parte de un enfoque terapéutico, lo que para los fiscales derivó en un aislamiento del paciente.

Nancy Forlini: Coordinadora de la empresa de salud, tenía bajo su responsabilidad la organización operativa y la gestión administrativa de la atención de Maradona durante su internación domiciliaria. Está imputada por no haber asegurado la disponibilidad de los recursos médicos necesarios ni ejercer un control adecuado sobre la calidad de la atención brindada.

Pedro Di Spagna: Médico clínico, formaba parte del grupo de WhatsApp integrado por los profesionales encargados de la atención domiciliaria de Maradona. Según la acusación, tenía a su cargo la supervisión clínica del paciente. Sin embargo, su defensa sostiene que su participación fue limitada, ya que solo habría sido convocado en dos oportunidades para interconsultas, y en una de ellas no pudo asistir.

Mariano Perroni: Coordinador del equipo de enfermería durante la internación domiciliaria de Maradona, cumplía el rol de enlace entre los enfermeros y los médicos tratantes. En la causa se lo apunta como responsable de la organización y el control del personal de enfermería.

Ricardo Almirón: Enfermero, integraba el equipo encargado de monitorear la salud y los signos vitales de Diego Maradona durante su internación domiciliaria, y se encontraba de turno el día de su fallecimiento. Su defensa sostiene que actuaba bajo indicaciones del cuerpo médico y que informó irregularidades en el estado del paciente antes de su muerte. Sin embargo, la acusación le atribuye no haber respondido con la celeridad necesaria frente al deterioro clínico.

Qué investiga la Justicia
La fiscalía sostiene que el equipo médico no cumplió con los estándares de atención y que, pese a ser “garantes” de la salud de Maradona, no actuaron ante signos compatibles con un cuadro cardíaco grave.
Entre los puntos clave del juicio se analizará:
- Si la internación domiciliaria contaba con las condiciones necesarias.
- Si hubo omisiones en controles médicos esenciales.
- Si la muerte pudo haberse evitado con una atención adecuada.