Hay partidos de fútbol que se quedan a vivir para siempre en el corazón de la gente. Hoy se cumplen exactamente 40 años de Argentina e Inglaterra por los cuartos de final del Mundial de México '86. Un encuentro que tenía las heridas de la guerra de Malvinas a flor de piel. Al terminar el partido, el relator Víctor Hugo Morales lo resumió con una frase eterna: “¡Por todos los pibes que no pueden gritar esta victoria!”.
Ese día, Diego Armando Maradona firmó la actuación individual más increíble de la historia. Lo curioso es que, al día siguiente, dos medios argentinos no le pusieron 10 puntos: el diario Tiempo Argentino le puso un 8, mientras que la revista Sólo Fútbol no dudó en calificarlo con un 11

La locura de las camisetas y la táctica de Bilardo
La previa del partido estuvo llena de sorpresas:
- La táctica perfecta: Bilardo usó por primera vez su famoso sistema. Además, puso al "Negro" Héctor Enrique por Pedro Pasculli. Esa formación no cambió más hasta la final
- El túnel: El defensor "Tata" Brown recordó que antes de salir a la cancha, Diego los arengó en el túnel: “Vamos, que estos capaz nos mataron a un vecino o un familiar”. El equipo salió a jugar con el cuchillo entre los dientes.

- Camisetas de urgencia y costureras en el hotel: La FIFA le ordenó a la Argentina usar la camiseta suplente de color azul contra Inglaterra. El problema era que Carlos Bilardo odiaba esas remeras porque la tela era pesada y muy calurosa para el mediodía de México. Desesperado, el director técnico mandó al utilero Tito Benrós y al administrativo Rubén Moschella a recorrer los negocios de la Ciudad de México a contrarreloj. Consiguieron dos juegos de camisetas azules caladas más livianas, pero a Bilardo todavía no lo convencían del todo. Justo pasó Maradona por ahí, las vio y dijo: "Qué linda camiseta, Carlos", y con ese visto bueno quedaron elegidas.Como las remeras compradas eran lisas y no tenían nada, el cuerpo técnico contrató a unas empleadas del hotel para que cosieran los escudos de la AFA a mano. Además, para los números de la espalda, usaron unos estampados con calor de color gris brillante que eran de fútbol americano. A pesar de los remiendos caseros, el diseño quedó hermoso y así nació una camiseta de leyenda.

Cuatro minutos de pura locura
El segundo tiempo de ese partido guardó los momentos más intensos del fútbol mundial. En apenas cuatro minutos, la vida de los argentinos cambió para siempre con dos jugadas inolvidables.
- Minuto 6 (La "Mano de Dios"): Diego Maradona saltó contra el arquero Peter Shilton y tocó la pelota con el puño izquierdo para meter el primer gol. Ni el árbitro de Túnez ni el juez de línea lo vieron, y el gol fue válido.


- Minuto 10 (El "Gol del Siglo"): Solo pasaron 3 minutos y 40 segundos después del gol con la mano cuando Héctor Enrique le dio el pase a Maradona en mitad de cancha. Ahí arrancó la obra de arte más hermosa de los Mundiales. El diez se dio vuelta ante dos rivales y corrió hacia el arco inglés. Dejó en el camino a cinco jugadores, desparramó por el piso al arquero y metió el 2 a 0. El gol desató la locura en todo el país, acompañado por el relato eterno de Víctor Hugo Morales, quien bautizó a Diego como "barrilete cósmico".


El descuento de Inglaterra y el sufrimiento
A pesar de la magia de Diego, el partido terminó con mucho suspenso porque los ingleses no se rindieron.
- Minuto 29 (Gol de Inglaterra): El técnico inglés metió a la cancha al delantero John Barnes, quien complicó mucho a la defensa argentina. Tras un centro suyo, el goleador Gary Lineker metió un gol de cabeza y el partido se puso 2 a 1.
- La pelota en el palo: Argentina casi lo liquida rápido con una hermosa doble pared entre Maradona y el "Chino" Tapia, pero el remate dio en la base del poste.