La selección de Noruega goleó por 4-1 a Irak en el Gillette Stadium de Foxborough y comenzó con éxito su camino en el Grupo I del Mundial 2026. El equipo dirigido por Ståle Solbakken, que concretó su regreso a una Copa del Mundo tras 28 años de ausencia, demostró su jerarquía colectiva. La gran figura del encuentro fue el delantero Erling Braut Haaland, quien marcó dos goles en la primera etapa para encaminar el triunfo.
El combinado iraquí, bajo la conducción táctica de Graham Arnold, intentó contrarrestar el poderío europeo en el inicio del juego. Con una propuesta basada en la presión alta, el elenco asiático incomodó la salida de su rival durante los primeros pasajes, en lo que significó su retorno a la máxima cita futbolística desde su única participación en México 1986.
Desgaste físico y los goles definitivos
Con el correr de los minutos, el desgaste físico acumulado empezó a restarle efectividad al planteo de Irak en el complemento. Noruega aprovechó los espacios y amplió la ventaja a los 76 minutos a través de un remate de cabeza del defensor Leo Østigård, quien conectó un centro preciso de Martin Ødegaard derivado de un tiro de esquina.
En el cierre del partido se vivió una situación accidentada para el ataque iraquí. El delantero Aymen Hussein debió recibir atención médica por una lesión y, en el tiempo de descuento, protagonizó un autogol a los 96 minutos que selló el 4-1 definitivo a favor de los europeos.
Panorama en la fase de grupos
A partir de este resultado, el seleccionado de Noruega sumó sus primeros tres puntos en la zona que comparte con Francia y Senegal. La producción futbolística del equipo ratificó sus argumentos técnicos para disputar la clasificación a la siguiente ronda del certamen.
Por su parte, Irak finalizó su debut con una caída que expuso la diferencia de ritmo internacional en el segundo tiempo, a pesar de la resistencia expuesta en la primera mitad del cotejo. El fixture del torneo continuará con los cruces correspondientes a la segunda fecha del Grupo I.

