La reciente decisión de Federico Sturzenegger de eliminar o desregular el practicaje (el servicio de guías expertos que conducen buques en zonas difíciles) desató una tormenta política y empresarial. Mientras el Ministerio de Desregulación busca bajar costos logísticos, el sector advierte sobre riesgos ambientales catastróficos y soberanía nacional.
Los puntos del conflicto:
- Furia empresarial: Referentes navieros acusan a Sturzenegger de "intervenir en un sector que no conoce" para beneficiar a un puñado de cerealeras extranjeras, destruyendo empresas argentinas que invierten en el país.
- El factor seguridad: Los prácticos advierten que sin personal hiperespecializado (cuya formación lleva 15 años), aumenta el riesgo de desastres ecológicos y choques contra puentes, lo que dispararía los costos de los seguros marítimos.
- Frente interno: La medida también molestó a la Armada Argentina y al Ministerio de Defensa, ya que afecta directamente el trabajo de los marinos y la seguridad en los ríos, sin que hubieran sido consultados previamente.
- Dudas sobre el ahorro: El sector sostiene que bajar la tarifa del practicaje no baja el precio de los fletes. Argumentan que ya se intentó en 2018 y los fletes terminaron subiendo por la dinámica del mercado internacional.
- Tratados internacionales: Advierten que Argentina podría incumplir normas de la Organización Marítima Internacional (OMI), afectando la seguridad jurídica del país.
¿Qué es un Práctico?
Es un capitán de navío con altísima experiencia que sube a los barcos extranjeros para maniobrarlos en canales estrechos o puertos (como en Rosario o el Río de la Plata). Su rol es crítico para evitar encallamientos y proteger la infraestructura local.