Aseguran que está "quebrado" por la exposición mediática y la filtración de audios. "Siente que todo lo que construye lo destruye", afirmaron desde su entorno.
El mundo del espectáculo no sale de su asombro. En las últimas horas, se confirmó que Luciano Castro decidió alejarse de todo y recluirse en un centro especializado para tratar su salud emocional. La noticia, que explotó en LAM, detalla que el actor no pudo soportar el nivel de exposición tras el fin de su relación con Griselda Siciliani.
Según trascendió, el detonante no fue uno solo, sino una acumulación de escándalos: desde la filtración de audios comprometedores con una mujer en España hasta la ola de memes y burlas en redes sociales que lo dejaron en el ojo de la tormenta. "Él está muy delicado, se siente muy mal y siente que perdió a la mujer de su vida", revelaron en el programa de espectáculos.
Una internación "híbrida"
A diferencia de otros casos, la internación de Castro no está vinculada a adicciones, sino a la necesidad de encontrar herramientas terapéuticas para frenar la "ira" y la angustia que le genera el asedio mediático. Se trata de un tratamiento donde puede mantener contacto con sus hijos y con su ex, Sabrina Rojas, pero está estrictamente alejado de cualquier televisor o celular que le muestre lo que se dice de él.
El antecedente Moritán
La situación de Luciano hizo recordar rápidamente lo vivido por Roberto García Moritán hace unos meses, quien también buscó refugio profesional tras su traumática separación de Pampita. El entorno de Castro fue tajante sobre su estado actual: "Siente que a todos los que ama los aleja y que está viviendo un infierno".
Por ahora, el actor permanecerá en esta clínica de Capital Federal por tiempo indeterminado, buscando el orden que perdió en medio de uno de los veranos más caóticos de su carrera.