Espectáculos

“Estoy deshecho”: Guillermo Francella despidió a Luis Brandoni con un desgarrador mensaje

El actor se acercó a la Legislatura porteña para darle el último adiós a quien definió como su máximo referente y gran amigo personal. “Fue el actor que más me movilizaba”, confesó entre lágrimas
Somos Jujuy 21-04-2026
Compartir

La muerte de Luis Brandoni a los 86 años ha dejado un vacío imposible de llenar en la cultura argentina, pero el dolor se hizo carne en la figura de Guillermo Francella. Visiblemente quebrado, el actor despidió a su "gran amigo" y recordó una relación que comenzó con la admiración de un alumno de secundaria y terminó en una hermandad incondicional fuera de los sets.

De fan a amigo entrañable

Francella relató con nostalgia cómo, siendo apenas un estudiante, esperaba a Brandoni a la salida del teatro. "Él me había marcado", confesó. Con el tiempo, la vida los cruzó en proyectos inolvidables como Durmiendo con mi jefe, El hombre de tu vida y la película Mi obra maestra, donde la química traspasó la pantalla.

"Por sobre todas las cosas fuimos amigos, muy amigos. Lo quise mucho y estoy, más allá de que uno intuía este desenlace, deshecho", expresó Francella en diálogo con la prensa. El actor reveló que estuvo en contacto permanente con la familia de Brandoni y con el empresario Carlos Rottemberg, siguiendo minuto a minuto la evolución de su salud tras el accidente doméstico que sufrió el intérprete.

 

El legado de "el actor"

Al analizar la trayectoria de su colega, Francella fue contundente: "Quedamos todos atrás de él". Para Guillermo, no hubo otro intérprete en el país que lograra la verosimilitud de "Beto". "No hubo una sola obra que no haya visto de él. Fue mi fuente de consulta y yo la de él; no hubo estreno en el que no nos acompañáramos", recordó con emoción.

La política: su otra pasión

En medio de la tristeza, Francella también rescató el perfil ciudadano de Brandoni. Recordó las largas horas en los motorhomes de grabación donde la prioridad de su amigo era siempre la realidad del país. "Su chupete para dormir era la discusión política. Todo el día estaba con el diario, preguntándome: '¿Qué me contás de esto, Guillermo?'", rememoró con una sonrisa nostálgica.

El último adiós en la Legislatura porteña fue el cierre de una historia de respeto mutuo. Para Francella, se fue el hombre que lo inspiró a actuar, dejando un legado que, en sus propias palabras, lo posiciona como el mejor de su generación.