En una charla íntima, Luisana Lopilato rompió el silencio sobre la estricta educación que reciben sus cuatro hijos en Canadá y dejó una frase que generó debate inmediato: “En vez de darles las dos semanas de vacaciones, les di una”.
El "método Lopilato": Menos descanso, más estudio
Viviendo entre Vancouver y Buenos Aires, Luisana y Michael Bublé formaron una familia numerosa con Noah, Elías, Vida y Cielo. Sin embargo, la actriz sorprendió al relatar cómo organiza la rutina escolar de los chicos fuera del colegio. Lejos de la relajación total, Luisana aplica una firme decisión para que no pierdan el ritmo de aprendizaje.
“En la segunda semana les dije a los chicos: 'Vamos a ver a Lilon'”, contó entre risas ante la mirada asombrada de Pergolini. Lilon es la maestra particular (de nivel universitario) que refuerza los conocimientos de los cuatro menores, incluso de la más chiquita, dedicándole al menos una hora diaria de estudio durante el receso.

La obsesión por las matemáticas y la seguridad escolar
La ex Casados con Hijos confesó que su rigurosidad tiene un motivo personal: su propia dificultad con los números. “Para mí la matemática es re importante. Yo soy malísima y me cuesta”, admitió con total honestidad.
Para Lopilato, el objetivo de este refuerzo constante no es solo académico, sino emocional. La actriz busca que sus hijos lleguen al aula con una ventaja competitiva que les brinde confianza frente a sus compañeros: “Siempre se los digo: cuando estén en el colegio con todos los amiguitos, es importante que estén seguros”.