El orgullo y la emoción desbordaron este domingo la Costanera de Gualeguay. Miles de personas se congregaron en un marco espectacular, teñido de celeste y blanco, para rendirle un homenaje popular a Lisandro Martínez. El defensor de 28 años, surgido de esta localidad entrerriana, regresó a sus pagos tras disputar el Mundial 2026 con la Selección Argentina, que finalizó subcampeona luego de caer por 1 a 0 en la final ante España.
El acto, organizado de manera oficial por la Municipalidad local, comenzó a las 15 horas y no solo convocó a los vecinos de la ciudad, sino también a visitantes llegados desde distintos puntos del país. Con la misma sencillez de siempre y vistiendo la indumentaria oficial de la Albiceleste, el central del Manchester United subió al escenario visiblemente conmovido por la enorme muestra de afecto.
“Gracias a todos por tomarse este tiempo de venir acá. Para mí es un orgullo enorme representar a mi ciudad”, arrancó diciendo el futbolista. Al analizar el proceso del equipo y el trago amargo de la final, reflexionó con madurez: “Desde que empecé a jugar acá en 2021 fuimos campeones; ahora lamentablemente no lo pudimos conseguir de nuevo, pero creo que conseguimos muchas cosas”.

Un mensaje para los más chicos y el legado
Ante una multitud plagada de niños que coreaban su nombre y vestían la camiseta argentina, "Licha" aprovechó el micrófono para darles un consejo basado en su propia experiencia de vida: “Lo que me destacó en su momento fue mi mentalidad y tener a mi familia al lado. Hoy lo único que quiero es dejar mi legado en el fútbol. Veo a muchos chicos acá que seguramente sueñan con jugar al fútbol. Crean en sí mismos, luchen y no se den por vencidos. Obviamente va a haber piedras de por medio y gente que los tire para atrás, pero con la ayuda de la familia, los amigos y la gente cercana, los sueños se pueden cumplir”.

La intimidad con Messi: mates, truco y una confesión que hizo reír a todos
El momento más alto y divertido de la tarde llegó cuando Martínez habló sobre su vínculo cotidiano con Lionel Messi dentro del vestuario. El defensor llenó de elogios al capitán: “Tiene una sencillez que lo caracteriza y que te hace quererlo más allá de todo lo que es. Para mí no es solo el mejor del fútbol, sino de todos los deportes. Hemos creado un lindo vínculo a través de jugar al truco, compartir mates y charlas”.
La ovación más cerrada y las risas estallaron cuando desde el público le preguntaron si en esas partidas de naipes se le permitía ganar al "10". “Ni chance. La verdad es que yo quiero ganarle, pero es increíble: le gana a todo, no pierde a nada”, confesó entre risas, revelando el gen competitivo de Leo.
El folclore del fútbol y las Malvinas
La efervescencia de la gente también se hizo sentir cuando los fanáticos comenzaron a cantar el clásico "el que no salta es un inglés". Con una sonrisa cómplice, el zaguero acompañó el ritmo por unos instantes. Cabe recordar que Martínez fue uno de los jugadores que desplegó la bandera con la leyenda “las Malvinas son argentinas” tras el histórico triunfo contra Inglaterra en las semifinales de la Copa del Mundo.
“Fue un momento único. La verdad que bueno, es parte de de nuestra historia. Hicimos memoria y honor a todos los caídos de Malvinas”

El descanso y el regreso a Europa
La jornada contó con el apoyo incondicional de los familiares directos del jugador, quienes se ubicaron en las primeras filas. Antes de este baño de masas, Martínez había pasado unos días de descanso con perfil estrictamente reservado en una estancia cercana a Gualeguay, enfocado en su recuperación física tras terminar la final del Mundial con una lesión muscular. En los próximos días, el entrerriano emprenderá el viaje de regreso a Inglaterra para sumarse a la pretemporada del Manchester United.
