Germán Maccagno

Cuaresma: ¿algo humano?

Hace una semana aproximadamente que empezamos la cuaresma.Para muchos es algo intrascendente... la vida sigue igual, con sus apuros y sus problemas. La cuaresma no les cambia nada.Para otros, es un problema religioso para aquellos que dicen creer.Para otros es un tema de "sociología religiosa".En general, no se le da mucha importancia.Hasta hay algunos que cuestionan la cuaresma como límite calendario a los deseos de que siga el carnaval.Por eso nos preguntamos si la cuaresma tiene algo de humano o si es una simple costumbre religiosa.El sentido de la cuaresma es originalmente la preparación durante cuarenta días a la celebración de la Pascua, el misterio central de la fe cristiana.Es una preparación que conlleva una más atenta escucha de la Palabra de Dios y una serie de prácticas ascéticas como el ayuno, la oración y la limosna.Pero en el fondo es una especie de "parate" que nos obliga a pensar, a reflexionar, a tomarle el pulso a la vida que llevamos.Y esto es lo interesante y lo que puede también ayudar a cualquier hombre de buena voluntad.La vida nos lleva muchas veces a las corridas y no nos deja pensar.La avalancha diaria de los medios de comunicación, la cantidad de noticias y de problemas, los constantes desafíos que se nos presentan, las corridas para cumplir con las obligaciones y para resolver los problemas muchas veces nos quitan la paz y la serenidad. Lo urgente nos hace olvidar de lo importante.Para un negocio es indispensable hacer balance, a fin de evaluar si lo que sale se compensa con lo que entra y si las cuentas dan superávit o pérdida.El balance es una herramienta necesaria en toda gestión, porque de esa mirada crítica se planifica el futuro y la evolución de una actividad o de un emprendimiento.Curiosamente el hombre moderno no hace balance de su vida. Hacemos balance de todo y analizamos todo. Pretendemos que la sociedad analice y evalúe la gestión de gobierno y opte maduramente en sus elecciones. Pero no le damos la misma importancia a aquellas decisiones y opciones de vida que hacen de nuestra existencia un "paso" que valga la pena.Es necesario evaluar la vida, mirar nuestras opciones, evaluar nuestro crecimiento personal, nuestro progreso moral, la calidad humana de nuestra existencia.No podemos vivir sin pensar, porque no somos robots ni tampoco máquinas de producir.Dice el Papa Francisco: “Cada uno de nosotros, por tanto, está llamado a discernir y a examinar en su corazón si se siente amenazado por las mentiras de estos falsos profetas... que son como «encantadores de serpientes», o sea, se aprovechan de las emociones humanas para esclavizar a las personas y llevarlas adonde ellos quieren...”Somos personas y debemos hacer opciones fundamentales.Algunas preguntas que vale la pena hacerse alguna vez:¿Cómo está mi relación con mi familia (padres, hermanos, esposo/a familiares más directos)?¿Cómo está mi vida personal (acciones, actitudes, decisiones)?¿Cómo cuido de aquellos que se me han encomendado (hijos, empleados, amigos, etc?)¿Cómo me relaciono con Dios y los valores del espíritu?¿Me he preguntado alguna vez sobre el sentido de la vida, el bien, el mal, el sentido del dolor, de la enfermedad, de la muerte?¿Estoy contento conmigo mismo?¿Vivo en armonía con la creación, con los demás, con Dios?Si la muerte me sorprendiera, ¿estoy dispuesto a rendir cuenta de mi vida? ¿Cómo está mi conciencia? ¿De qué pediría perdón?Estas y algunas otras preguntas habría que saber responder.Cuaresma es un tiempo en el que nos debemos detener para pensar, para no vivir atomizados y distraídos, sino para vivir con sentido.“Tenemos que aprender a no quedarnos en un nivel inmediato, superficial, sino a reconocer qué cosas son las que dejan en nuestro interior una huella buena y más duradera, porque vienen de Dios y ciertamente sirven para nuestro bien”.( Papa Francisco)Cuaresma es un tiempo de silencio y reflexión que todos nos debemos, seamos o no creyentes.“Una vez más nos sale al encuentro la Pascua del Señor. Para prepararnos a recibirla, la Providencia de Dios nos ofrece cada año la Cuaresma, «signo sacramental de nuestra conversión», que anuncia y realiza la posibilidad de volver al Señor con todo el corazón y con toda la vida”.Si en muchos corazones a veces da la impresión de que la caridad se ha apagado, en el corazón de Dios no se apaga. Él siempre nos da una nueva oportunidad para que podamos empezar a amar de nuevo. (Papa Francisco).Ojalá que lo aprovechemos, porque es un tiempo propicio para hacer el balance de la propia vida.

27-02-2018