Un estremecedor caso salió a la luz en el estado de Colorado, Estados Unidos, donde los propietarios de una funeraria almacenaron durante años casi 190 cuerpos en avanzado estado de descomposición y engañaron a decenas de familias al entregarles cenizas que no correspondían a sus seres queridos.
Jon Hallford, dueño de Return to Nature Funeral Home, será sentenciado tras declararse culpable por abuso de cadáveres. La fiscalía solicitó una pena de entre 30 y 50 años de prisión. Su exesposa y socia comercial, Carie Hallford, también reconoció su responsabilidad y podría recibir una condena de entre 25 y 35 años, cuya sentencia será dictada en abril.
De acuerdo a la agencia Associated Press, los hechos ocurrieron entre 2019 y 2023. Los cuerpos fueron almacenados en un edificio ubicado en Penrose, al sur de Colorado Springs, hasta que reiteradas denuncias por olores nauseabundos alertaron a las autoridades.
Cuando la policía ingresó al lugar, se encontró con un escenario impactante: restos humanos apilados, insectos, fluidos de descomposición y cadáveres mantenidos a temperatura ambiente, entre ellos bebés y fetos. La magnitud del hallazgo expuso un prolongado accionar negligente y fraudulento.

Las investigaciones determinaron que las familias recibieron cemento seco en lugar de cenizas reales. Recién meses después, mediante análisis de ADN y huellas dactilares, se logró identificar a las víctimas y avanzar en la restitución de los cuerpos.
Familiares de los fallecidos relataron que la revelación afectó profundamente sus procesos de duelo. Algunos aseguraron haber esparcido cenizas falsas, mientras que otros describieron sentimientos de culpa, traumas persistentes y episodios de angustia extrema.
Además de entregar cenizas falsas a las familias en duelo, los Hallford también admitieron haber defraudado al Gobierno federal con casi 900,000 dólares en ayudas para pequeñas empresas durante la pandemia. El hombre ya fue condenado a 20 años de prisión.
Documentos judiciales revelaron además que, mientras ocultaban los cuerpos, los acusados realizaron gastos de lujo, incluyendo la compra de vehículos de alta gama, inversiones en criptomonedas y consumos en marcas exclusivas.

