El Comando Central de Estados Unidos confirmó el despliegue de una fuerza operativa de 3.500 marines y marineros en Medio Oriente, en el marco de la creciente escalada militar con Irán.
El contingente llegó a la región a bordo del buque anfibio USS Tripoli (LHA-7), que actúa como nave insignia de una unidad expedicionaria preparada para operaciones rápidas tanto en tierra como en el mar.
Refuerzo militar en plena escalada
Según informó el CENTCOM, la unidad desplegada incluye aeronaves de combate, transporte y recursos tácticos, con capacidad para ejecutar operaciones anfibias, evacuaciones o ataques estratégicos.
El envío forma parte de un operativo más amplio impulsado por el gobierno de Donald Trump, que evalúa ampliar aún más la presencia militar en la zona.
De acuerdo a reportes del Pentágono, se analiza el envío de hasta 10.000 soldados adicionales, que se sumarían a los cerca de 5.000 marines y tropas aerotransportadas ya desplegadas en la región.
Irán afirma haber derribado un F-16 y un dron
En paralelo, el Cuerpo de los Guardianes de la Revolución Islámica aseguró que sus sistemas de defensa aérea lograron impactar un caza F-16 Fighting Falcon y un dron MQ-9 Reaper de Estados Unidos en el sur del país.
Según el comunicado oficial, la acción se enmarca en una operación de represalia con misiles y drones contra objetivos vinculados a intereses estadounidenses e israelíes.
Versiones cruzadas
Desde el lado estadounidense, el CENTCOM confirmó que uno de sus F-16 participó en misiones de combate, aunque indicó que logró aterrizar sin inconvenientes tras la operación, sin confirmar daños.
Las versiones contrapuestas reflejan el nivel de tensión y la disputa informativa en medio del conflicto.
Un escenario de máxima tensión
La escalada se produce tras los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán iniciados el 28 de febrero, que desencadenaron una serie de represalias en distintos puntos de Medio Oriente.
El despliegue de tropas y el cruce de acusaciones elevan la preocupación internacional ante un posible agravamiento del conflicto en la región.