La reina de los Países Bajos, Máxima Zorreguieta, de 54 años, decidió seguir los pasos de su hija, la princesa Amalia, e ingresar como reservista en el Ejército Real neerlandés. Inició un exigente programa de entrenamiento que combina formación física, habilidades prácticas y teoría, en un gesto de respaldo institucional y promoción de las Fuerzas Armadas.
Durante el entrenamiento realiza actividades como tiro, manejo de armas, orientación con mapas, ejercicios físicos y talleres teóricos, impartidos por la Academia Militar Real. Se trata de un programa destinado a los reservistas, que cumplen funciones voluntarias a tiempo parcial pero pueden ser movilizados en emergencias o apoyar a las tropas profesionales.

La iniciativa llega después de que la princesa Amalia completara su formación militar básica y fuera ascendida al rango de cabo, consolidando una tradición familiar de compromiso con las Fuerzas Armadas. Máxima aprovechó que el límite de edad para incorporarse es de 55 años y decidió sumarse, en un gesto simbólico y activo, que refuerza su cercanía con la institución y con los soldados neerlandeses.
Las imágenes oficiales muestran a la reina participando activamente en ejercicios físicos y maniobras de tiro, demostrando disciplina y entusiasmo en el programa. Aunque aún no se sabe en qué rama prestará servicio, su incorporación ya tiene un fuerte componente de promoción y visibilidad para los reservistas, que podrían recibir un impulso en inscripciones gracias a este gesto.
La decisión de Máxima se produce en un contexto de fortalecimiento de la defensa neerlandesa, en el que el país busca ampliar su cuerpo de reservistas y reforzar su capacidad ante posibles emergencias o desafíos regionales.
