Afrika Bambaataa, figura fundacional del hip-hop y creador de la Universal Zulu Nation, falleció este jueves a los 67 años en Pensilvania, Estados Unidos. El músico murió mientras dormía debido a complicaciones derivadas del cáncer que padecía, según confirmó su colaborador y amigo Mickey Bentson.
Bentson destacó en un comunicado que la visión y liderazgo de Bambaataa ayudaron a transformar el género en una herramienta de "cambio social y construcción de comunidad". Sin embargo, su muerte llega en un momento de profundo cuestionamiento tras años de graves señalamientos legales.
El viaje que cambió el Bronx
Nacido como Lance Taylor en el Bronx (1957), Bambaataa pasó de liderar la banda callejera Black Spades a convertirse en un activista cultural tras un viaje a África que cambió su cosmovisión. Tras ganar un concurso de ensayos, visitó diversas comunidades en el continente africano, quedando impactado por la forma en que las tribus locales resolvían sus conflictos de manera comunitaria. Esta experiencia lo inspiró a sustituir la violencia de las pandillas neoyorquinas por la competencia artística, adoptando el nombre de un jefe zulú del siglo XIX y fundando la Universal Zulu Nation bajo el lema "Paz, Amor, Unidad y Diversión".
A finales de los 70, sus fiestas como DJ sentaron las bases del hip-hop. Su mayor hito llegó en 1982 con 'Planet Rock', una pieza revolucionaria que fusionó ritmos electrónicos inspirados en Kraftwerk con la cultura de baile de Nueva York. A este éxito le siguieron colaboraciones históricas, como 'Unity' (1984) junto al "padrino del soul", James Brown.
Un legado empañado por la justicia
A pesar de su estatus como mentor, los últimos años de su vida estuvieron marcados por el escándalo. Desde 2016, cerca de una docena de hombres denunciaron haber sido víctimas de abuso sexual por parte del músico cuando formaban parte de la Universal Zulu Nation.
Aunque el artista siempre negó los hechos, su reputación sufrió un golpe definitivo en 2025, cuando fue declarado culpable en rebeldía por el abuso sexual continuado de un niño de 12 años durante un periodo de cuatro años.
"Al reflexionar sobre su vida, reconocemos que su legado está arraigado en la historia del Hip Hop", concluye el comunicado firmado por miembros de su organización, intentando separar el impacto cultural de un hombre cuya vida terminó bajo el peso de sus condenas judiciales.