La megatormenta invernal que afecta a Estados Unidos desde el fin de semana ya dejó 35 muertos, incluidos siete en un accidente aéreo, y más de medio millón de hogares sin electricidad ni calefacción, en pleno azote de la ola de frío polar.
Según una recopilación de informes de autoridades y medios locales, las causas del saldo de muertos incluyen hipotermia, accidentes de tránsito o de aviación, con trineos, vehículos todoterreno y quitanieves.
El sistema de tormentas tuvo un alcance masivo, desde Nuevo México hasta Maine, y dejó al menos 30 centímetros de nieve en casi la mitad de los estados contiguos de Estados Unidos. Pero el clima tuvo un efecto particularmente debilitante en el sur, donde la experiencia con condiciones invernales extremas es limitada, lo que amenaza con desbordar la infraestructura, poner al límite los recursos de los gobiernos locales y tomar por sorpresa a los residentes.
Las consecuencias de la tormenta
Según el sitio especializado poweroutage.us, más de 530.000 clientes seguían sin servicio eléctrico el martes por la mañana, sobre todo en el sur del país.
En Mississippi más de 140.000 hogares se encuentran sin electricidad y en Tennessee son más de 175.000. En ambos estados, el peso del hielo derribó las líneas eléctricas. En Luisiana suman más de 100.000 clientes con cortes eléctricos.
Tras una noche sin dormir en Iuka, Mississippi, Adrian Ronca-Hohn contó que el lunes despertó con un panorama que parecía “una zona de guerra”.
“No podíamos pasar 10 segundos sin escuchar algo que sonaba como un disparo”, dijo el entrenador de fútbol americano de 23 años, en referencia a la caída de árboles y ramas. “Se oía un estallido, un estallido fuerte, luego el silbido mientras caía, y después se estrellaba contra el suelo y prácticamente explotaba”.
“Tenemos mucha gente sin calefacción, sin electricidad y sin agua”, dijo Ronca-Hohn. “Acá hay muchas casas móviles que no están bien aisladas”, agregó el residente de Mississippi.
En Oxford y sus alrededores -una ciudad de unos 26.000 habitantes en el norte de Mississippi y sede de la Universidad de Mississippi- la mayoría de los residentes se había quedado sin electricidad y las temperaturas habían llegado en algunos momentos a un solo dígito. Las condiciones fueron lo suficientemente severas como para que el campus universitario permaneciera cerrado hasta el próximo domingo, informaron las autoridades.
Robyn Tannehill, la alcaldesa de la ciudad, escribió el domingo por la noche un mensaje en Facebook dirigido a la ciudad, intentando poner en palabras las consecuencias de la tormenta invernal que había azotado el estado durante el fin de semana.
Algunas de las cosas que vio resultaban alentadoras, dijo, como los equipos de trabajo que “seguían dando todo lo que tenían”. Pero mucho más de lo que observó fue angustiante. “Parece como si un tornado hubiera pasado por cada calle”, escribió la funcionaria.
“Vamos a salir adelante, pero no hoy”, dijo el gobernador de Mississippi, Tate Reeves, en una conferencia de prensa el lunes. “Y tampoco mañana. Esto va a llevar tiempo”, agregó el funcionario.
En la parroquia de Caddo, en el noroeste de Luisiana, dos personas murieron por hipotermia, informaron autoridades sanitarias estatales. En la cercana parroquia de DeSoto, un hombre de 86 años falleció por intoxicación con monóxido de carbono. En Arkansas, dos personas murieron en accidentes con vehículos todo terreno, entre ellas un chico de 17 años que era arrastrado por uno mientras practicaba trineo. También se reportaron dos muertes relacionadas con la tormenta en Mississippi.
Cuadrillas fueron desplegadas en toda la región para despejar las calles y restablecer el suministro eléctrico. Pero los funcionarios advirtieron a los residentes que se prepararan para la posibilidad de varios días más sin electricidad.

Estado de emergencia
Al menos 20 estados y la capital, Washington, se declararon en estado de emergencia para desplegar personal y recursos urgentes. Las nevadas dejaron rutas intransitables, además de la cancelación de servicios de colectivos, trenes y vuelos durante el fin de semana.
Los mayores aeropuertos de Estados Unidos, entre ellos los de Washington, Filadelfia y Nueva York, se encuentran prácticamente paralizados. Desde el sábado, más de 22.000 vuelos han sido anulados y otros miles han sufrido retrasos, de acuerdo con el sitio FlightAware.
La tormenta se vincula con una deformación del vórtice polar, una masa de aire que usualmente circula por arriba del polo norte, pero que se desplazó hacia el sur. Los científicos consideran que el aumento de las perturbaciones en el vórtice polar podría estar relacionado con el cambio climático.
Considerada como una de los peores tormentas invernales de las últimas décadas en Estados Unidos, el fenómeno estuvo acompañado por una acumulación de hielo con consecuencias potencialmente catastróficas, según el NWS.
A la cifra de fallecidos se suman siete de los ocho pasajeros de un pequeño avión que se estrelló durante su despegue en plena tormenta de nieve en Maine -al noreste del país- el domingo por la noche, según reportó la agencia aeronáutica estadounidense.
En la ciudad de Nueva York, ocho personas más fueron halladas sin vida en medio del descenso de la temperatura, aunque las causas de su muerte aún están siendo investigadas.

Agencias AP y AFP y diario The New York Times
