Roberto Toconás, docente, ex combatiente de la guerra de Malvinas e integrante de la última tripulación del ARA General Belgrano habló sobre cómo fue luchar en las islas y el día a día luego de la guerra que este año cumple 40 años.
Toconás inició su relato comentando que él junto a otros compañeros estaban preparados para ser convocados por lo que se incorporaron el 2 de febrero a la Armada Argentina.
"Viajamos hasta Buenos Aires a puerto Belgrano, que era una de las unidades más importantes y tuvimos que alistarnos en la lista del Buque. En total fuimos 93 hombres, embarcamos y viajamos al sur", y sostuvo que en ese tiempo tenía entre 19 y 20 años y recientemente había salido de la escuela secundaria.
Sobre su paso por la Armada Argentina, Roberto describió como fue el periodo de enseñanza e instrucción. "En puerto Belgrano recibimos un periodo de instrucción corto para conocer lo que es estar dentro de una fuerza militar. Consistía en conocer los movimientos que teníamos que tener y aprendimos el manejo de aparatos, radares y dispositivos que tenía el buque".
El ex combatiente, indicó que perteneció al departamento de Operaciones y División junto a otros compañeros jujeños, Fernando Zarzoso y Roberto Úzqueda.
El 2 de mayo de 1982 el submarino nuclear británico HMS Conqueror torpedeó al buque de la Armada Argentina General Belgrano y en ese momento Roberto junto a sus compañeros se encontraban en el buque.
"Tuve la suerte de estar cumpliendo una guardia en ese momento. El ataque fue a las 16 horas y eso nos favoreció. Recibió dos impactos que fueron claves, uno en la proa y otro en la parte de la popa, así que lo dejó sin posibilidades de subsistencia", relató. Luego de recibir el impacto, el capitán ordenó abandonar el buque cuando entró agua y las calderas explotaban.
"Me toco abandonar el buque en balsa junto a un compañero que pertenecía a la dotación jujeña de Humahuaca. Naufragamos a la deriva durante dos días, nos íbamos congelando poco a poco y el 4 de mayo nos avistó el buque Bahía Paraíso que cumplía la misión de un buque hospital", narró.
Respecto a las vivencias que sufrió en Malvinas Toconás dijo que "esta historia marco nuestra vida, porque había un antes de Malvinas y un después de Malvinas y hoy muchos compañeros sufren las secuelas de la guerra porque hay heridas que no se curan nunca. Nos tuvimos que enfrentar a las fuerzas enemigas, con desventaja pero con valor, con esas ganas de querer defender nuestra tierra nos hace sentir mucho orgullo"
Roberto comentó que luego de que volvió de la guerra, le llevó mucho tiempo recuperarse y salió adelante por el apoyo de su familia. "Tarde dos años en recuperarme de lo básico y hay cosas que hoy seguimos sufriendo".
Actualmente quedan tres veteranos quaiqueños en Jujuy, "algunos fallecieron pero siempre tratamos de juntarnos".
En esta fecha tan especial, solicitó a la sociedad jujeña a seguir acompañando a los ex combatientes manteniendo viva la causa, "esta gesta que fue patriótica en aquel tiempo y a 40 años queremos seguir porque este tema no está cerrado del todo"
"Para nosotros las Islas Malvinas constituyen todo lo que pasamos, lo que vivimos, es un orgullo tremendo para los veteranos siempre con el compromiso presente de seguir", detalló sobre lo que significa para cada ex combatiente las Islas.
"Es un territorio que legítimamente nos pertenece, lo planteamos a los organismos internacionales y está todo dicho, hay un capricho de que no quieren devolver las Islas pero vamos a seguir manteniendo presente esta causa. Como argentino tenemos que estar al lado de nuestros veteranos, hasta que esto tenga un feliz término para nuestro país", reiteró el docente sobre el pedido de que las Islas Malvinas son y siempre serán Argentinas.
La bandera en la que se escribe la leyenda "Honor y Gloria, 40 años Malvinas", Roberto contó que es un símbolo que "recorrió mucho lugares y participó de la caravana que hicimos de la Quiaca a Ushuaia con un grupo de veteranos"
"Que la gente reconozca está bandera es emblemática", finalizó emocionado el veterano de guerra.