Los incendios urbanos (de interfase) y de pastizales aumentaron en las últimas semanas en distintos puntos de la provincia, particularmente en zonas densamente pobladas de San Salvador de Jujuy y Alto Comedero. Así lo confirmó el director general de Bomberos, comisario Ramón Mansilla, quien informó que actualmente se registran entre 4 y 5 intervenciones por día.
“Tenemos muchas intervenciones en incendios de pastizales. Se están dando con frecuencia en sectores como Alto Comedero, barrio Norte y Malvinas. Son focos muy peligrosos porque están cerca de viviendas”, explicó el comisario.
El funcionario destacó la necesidad de que la ciudadanía tome conciencia sobre la gravedad de estas situaciones, especialmente teniendo en cuenta que las quemas están prohibidas. “Algunos no lo tienen en cuenta y en pocos minutos el fuego puede propagarse a casas o estructuras vecinas. El peligro es real”, remarcó.
Mansilla también explicó que los operativos se realizan de forma coordinada con personal de Manejo del Fuego y Defensa Civil, con quienes trabajan en conjunto para contener los focos que surgen a diario. “Hay una tarea articulada y constante, estamos cubriendo todos los incendios que se reportan en la ciudad y alrededores”, afirmó.
Por último, reiteró el llamado a la comunidad para evitar el uso de fuego como método de limpieza y recordó que toda quema no autorizada está penada por la normativa vigente.

Jujuy tiene un nivel de peligrosidad muy alto
Según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), el índice de peligrosidad en materia de incendios forestales, Jujuy se encuentra entre alto (amarillo) y muy alto (naranja), lo que representa un riesgo serio para las zonas afectadas, particularmente en sectores de los Valles y la Puna.
El nivel de alerta naranja indica que las condiciones de quema son extremas: pueden producirse coronamientos y fuegos de copa intermitentes en áreas boscosas. Se trata de un escenario que los especialistas califican como “potencialmente explosivo”.
En tanto, el nivel amarillo también requiere atención. Aunque de menor intensidad, cualquier foco ígneo que se inicie podría convertirse en un problema de control complejo si no se actúa rápidamente en su fase inicial.

Ante este panorama, las autoridades provinciales solicitaron colaboración activa de la ciudadanía para evitar nuevas quemas y reducir al máximo los riesgos.


