Aseguran que cientos de familias jujeñas se volcaron al comercio ambulante para sumar ingresos
El director de Espacios Públicos de la Municipalidad de San Salvador de Jujuy, Rubén Tabarcachi, realizó un balance del año y confirmó que la capital atravesó "un pico de descontrol" en materia de vendedores ambulantes, aunque destacó que, tras un trabajo sostenido, se logró empadronar entre 4.500 personas vinculadas a la economía familiar.
Tabarcachi explicó que muchos de los solicitantes sí tienen trabajo, obra social o cobertura, pero atraviesan situaciones económicas complejas que los llevan a buscar ingresos adicionales.
"El espacio público es para quienes más lo necesitan, pero también entendemos que hay familias que, aun teniendo un trabajo o cobertura médica, están pasando por dificultades por temas de salud, educación de los hijos u otras situaciones. En esos casos podemos hacer excepciones, siempre fundamentadas por el área social", señaló.
Un año marcado por intentos de ocupación irregular
El funcionario aseguró que durante el año se registraron múltiples intentos de ocupación de lugares no permitidos, especialmente en el centro capitalino.
"Hubo mucha entrada de rubros no permitidos, como la venta de artículos 2 por 1500. Algunos intentaron tomar la peatonal, el Parque San Martín y distintos puentes y arterias", detalló.
Ante este escenario, afirmó que la municipalidad logró recuperar la peatonal, ordenar el Parque San Martín y reorganizar las ferias gracias a la creación de nuevas direcciones y controles más estrictos.
Por otra parte Tabarcachi remarcó que el proceso de empadronamiento no solo sirve para asignar permisos, sino también para avanzar en la formalización del sector.
"Cada comerciante tendrá un expediente digital. Estamos camino a la digitalización total, con carnet y lectura de datos, vencimientos, pagos y documentación adjunta", adelantó.
Si bien alrededor de 4.500 personas se empadronaron, aclaró que no todas reciben permiso, ya que solo se otorga uno por grupo familiar. "Esto permite ordenar, saber qué familia tiene permiso, qué rubro explota y dónde quiere trabajar. Además, acompañamos a cada vendedor en la elección del lugar", dijo.
Por último, indicó que uno de los desafíos más grandes continúa siendo la resistencia de algunos vendedores informales a dejar el microcentro. "Todos quieren comercializar en el centro. Batallamos contra la informalidad porque genera competencia desleal con los comerciantes que pagan tributos, alquileres y empleados", afirmó.