Un nuevo hecho de violencia conmociona a la provincia. Días atrás, un adolescente de 15 años fue brutalmente agredido en avenida Forestal de Alto Comedero por un grupo de siete jóvenes. La familia sostiene que al menos dos de los atacantes serían jugadores de rugby y que entre ellos también habría un estudiante de la fuerza policial. El caso, que recuerda al de Fernando Báez Sosa por las características de la agresión y la violencia ejercida, ocurrió a plena luz del día y quedó registrado en videos filmados por los propios agresores.
La madre del adolescente, Lorena Núñez, relató en diálogo con Canal 7 cómo comenzó todo. “A mi hijo lo patotearon entre siete. Lo citaron el sábado a la tarde por intermedio de una chica, diciéndole que lo quería conocer. Cuando llegó, de un auto negro se bajaron estos siete tipos, le preguntaron si era Thiago y le empezaron a pegar en la cabeza”.
Según describió, el joven intentó escapar corriendo por avenida Forestal, mientras era perseguido en auto y grabado por los agresores, quienes —asegura— se burlaban mientras lo golpeaban. “Mi hijo pensó que los había perdido cuando llegó a Agua de los Andes. Se lo ve en el video sentado en la parada, pero le aparecieron otra vez de costado. Uno lo seguía golpeando mientras los otros lo esperaban del otro lado”, explicó.
La mujer afirma que dos de los agresores pertenecen a un club de rugby y que otro es estudiante avanzado de la Policía de Jujuy. “Yo hice la denuncia de forma inmediata. Mi hijo no conocía a ninguno. A la chica también la iba a ver por primera vez ese día. Fue una emboscada”, sostuvo.
Núñez mostró mensajes, llamadas y capturas de pantalla que probarían el engaño utilizado para citar al adolescente. Tras el primer ataque, la misma joven volvió a escribirle como si nada hubiera ocurrido, según denunció la familia. “Después de golpearlo, la chica le seguía mandando mensajes diciendo: '¿Dónde estás? Te estoy esperando'. Tengo todo guardado”, detalló.

El caso escaló aún más cuando, horas después, los agresores volvieron a contactar al menor desde otro número. “Le decían maricón, lo amenazaban de muerte, lo citaban otra vez para pelear. Le decían que donde lo vieran lo iban a golpear”, contó la madre.
Ante esta nueva situación, la familia decidió volver al lugar junto con el padre, el abuelo del joven y un tío. Mientras el adolescente intentaba identificar a los agresores desde la camioneta en la que lo trasladaban, el grupo volvió a aparecer. “Se le vinieron todos encima otra vez. Lograron identificar a algunos y llamamos a la policía”, dijo Núñez.
Hasta el momento, hay dos personas detenidas, pero cinco agresores siguen prófugos. “Son mucho más grandes que mi hijo: uno tiene 20, otro 22 —el que está por recibirse de policía— y otro 25 años”, señaló la madre.
El adolescente, que fue atendido por el SAME, presenta traumatismos en la cabeza y un cuadro de fuerte impacto emocional. “Está muy asustado. No quiere salir a ningún lado, no me quiere acompañar ni siquiera a comprar. Escucha ruidos, ve grupos de gente y no sabe para dónde disparar”, lamentó su mamá.
La familia pide que se detenga al resto de los involucrados y que el caso no quede impune. El violento episodio refleja, una vez más, la preocupación por los ataques en grupo y la necesidad de profundizar las medidas de prevención y sanción ante hechos de esta gravedad.