En lo que va del 2025, la Dirección Provincial de Incendios de Vegetación y Emergencias Ambientales contabilizó 114 focos ígneos, una cifra menor a la del año pasado para la misma fecha, pero que sigue encendiendo las alarmas. El director del área, Jorge Marcelo Torrico, informó que actualmente se registran entre cinco y seis incendios diarios, con mayor incidencia en los Valles, principalmente en San Salvador de Jujuy, Alto Comedero, Palpalá y zonas de ruta.
"La gran preocupación es la basura que la gente tira en pastizales y descampados. Esas malas prácticas favorecen los incendios", advirtió Torrico. Según explicó, pese a las campañas de limpieza y levantamiento de residuos que realizan municipios y organismos provinciales, muchas personas continúan arrojando desperdicios desde vehículos, lo que no solo ensucia sino que, en caso de prenderse fuego, puede desatar graves siniestros.
"Estamos evaluando medidas más duras, como el secuestro de vehículos de quienes sean sorprendidos arrojando basura", señaló el funcionario. Además, remarcó que en el norte de la provincia se repite otra práctica peligrosa: quemar basura en las calles o baldíos, lo que agrava el riesgo en zonas con vegetación seca.

El director hizo hincapié en la necesidad de que los vecinos colaboren limpiando el perímetro de sus viviendas, especialmente si lindan con terrenos baldíos. "No se trata de esperar a que el dueño limpie. Si se prende fuego, el problema lo va a tener el que vive al lado. Hay que pensar que vivimos en medio de la naturaleza y debemos cuidarla", expresó.
Torrico recordó que el 1 de agosto se produjo un incendio de gran magnitud, impulsado por vientos de entre 60 y 90 km/h, que se propagó rápidamente por la acción de "dos o tres pícaros" que iniciaron el fuego. "Ese día nos rompió la cabeza. Fue imposible frenarlo por la velocidad que tomó", dijo.
Finalmente, el funcionario reiteró la importancia de la prevención y la conciencia ciudadana para reducir el número de siniestros: "El fuego en esta época del año está casi siempre en manos del hombre. Si cambiamos las prácticas, podemos evitar que se pierdan hectáreas, viviendas y vidas".