La provincia de Jujuy experimentó una notable disminución de incendios forestales y de vegetación durante el primer semestre del año. Según datos oficiales presentados por el Ministerio de Ambiente y Cambio Climático, entre enero y junio de 2025 se contabilizaron 17 focos, lo que representa una baja del 60% respecto a los 42 registrados en el mismo período de 2024.
Además, la superficie afectada se redujo de manera significativa: de 77,8 hectáreas el año pasado a apenas 3,36 en lo que va del 2025. Así lo confirmó la ministra María Inés Zigarán en una reunión estratégica con autoridades y equipos técnicos, donde se evaluaron los resultados de la temporada baja y se definieron las líneas de acción para enfrentar la etapa más crítica del año.
Desde el organismo destacaron que esta mejora obedece tanto a condiciones climáticas más favorables como a los avances en prevención, vigilancia, educación ambiental y gestión articulada con municipios, sectores productivos y la comunidad.

El informe presentado también contempla proyecciones para los meses de mayor riesgo. Se anticipa un invierno más cálido de lo habitual, lo que podría retrasar el secado de los combustibles finos y favorecer una temporada menos intensa. Aun así, se insistió en la necesidad de mantener la prevención y reforzar las acciones de control.
En ese sentido, el Ministerio remarcó el crecimiento del Sistema Provincial de Manejo del Fuego, con la incorporación de cinco nuevas bases en Yuto, Palma Sola, San Pedro, El Brete y Humahuaca, más personal especializado y equipamiento. Además, se elaboraron mapas de riesgo que identifican las zonas con mayor probabilidad de ocurrencia de incendios, especialmente en áreas de pastizales y zonas de interfase rural-urbana.
También se adelantó que la provincia solicitará al Gobierno Nacional, a través de la Regional NOA del Servicio Nacional de Manejo del Fuego, el apoyo necesario para enfrentar la temporada alta, que comienza formalmente el 1 de julio.


