El secretario general del Centro de Empleados de Comercio de Jujuy, Miguel Mamani, se pronunció sobre la reciente reforma laboral y expresó una fuerte postura crítica hacia las modificaciones impulsadas por el Gobierno nacional.
"Entendemos que tiene que haber una modernización de los convenios colectivos porque la tecnología y la digitalización han cambiado muchas actividades. Pero esta reforma laboral es absolutamente nefasta para el trabajador", afirmó.
Según sostuvo, los cambios propuestos impactan directamente sobre derechos adquiridos hace décadas y podrían afectar tanto el salario como la calidad de vida de los empleados.
"Le va a quitar muchos derechos que se han consagrado hace más de 100 años. No sólo afecta la calidad de vida, sino también el sueldo y garantías que ya estaban reconocidas", señaló.
En ese marco, adelantó que el gremio mercantil acompañará la postura de la Confederación General del Trabajo (CGT), que analiza judicializar la reforma por considerarla inconstitucional en función del artículo 14 bis de la Constitución Nacional.

"Vamos a acompañar todo lo que defina nuestra central obrera. Entendemos que esta reforma vulnera derechos que están protegidos constitucionalmente", indicó.
Respecto a la posibilidad de incorporar cambios como el presentismo en el ámbito provincial, Mamani explicó que aún no conocen en detalle la propuesta, pero advirtió que rechazarán cualquier medida que implique retrocesos en materia laboral.
"Hoy más que nunca hay que sostener el empleo y la calidad de vida del trabajador. Si el salario no alcanza para cubrir las necesidades básicas, se genera mayor recesión y desempleo", concluyó.

Horario corrido y situación del comercio
Por otra parte, el dirigente volvió a insistir en la implementación del horario corrido en los comercios de Jujuy, una iniciativa que el gremio viene impulsando desde hace tiempo.
"Ya tuvimos una charla preliminar con las cámaras del sector y vamos a insistir con el horario corrido porque creemos que hace más eficiente el uso de los recursos", explicó.
Según detalló, reducir la franja de atención al público permitiría disminuir costos operativos, como el consumo de energía eléctrica y combustible, sin afectar necesariamente el volumen de ventas.
No obstante, reconoció que la medida debe ser consensuada con las cámaras empresarias y que no todos los rubros podrían adaptarse de la misma manera.
En cuanto a la situación general del sector, Mamani advirtió sobre el crecimiento de la informalidad y lo vinculó a la pérdida de poder adquisitivo, especialmente en el sector público.
"Hay mucha actividad informal que es producto del mal pago al trabajador estatal, que necesita generar ingresos extra para sostener a su familia", concluyó.


