El precio internacional del petróleo volvió a superar los 100 dólares por barril y reactivó la presión sobre los combustibles en Argentina. Sin embargo, más allá del contexto global, el valor en los surtidores refleja también el fuerte peso de la carga impositiva nacional.
En la provincia de Jujuy, los precios actuales en YPF marcan ese impacto:
- Nafta súper: cerca de 2.115 pesos por litro
- Nafta premium: alrededor de 2.283 pesos
- Gasoil: en torno a los 2.273 pesos
- Diésel premium: por encima de los 2.453 pesos
En los últimos doce meses, los combustibles aumentaron cerca de un 63,6%, prácticamente el doble que la inflación, que se ubicó en torno al 33,1%. Lejos de acompañar la desaceleración de precios, la nafta y el gasoil volvieron a despegarse del promedio, funcionando como un acelerador silencioso del costo de vida. El resultado es claro: cada vez que se carga combustible, no solo se paga más en el surtidor, sino también en cada producto y servicio que depende de él.
Cargar fuera de YPF: aún más caro
A este escenario se suma otro dato que agrava el impacto en el bolsillo: en estaciones de otras petroleras, los precios son todavía más altos.
En bocas de expendio de Shell, los valores relevados muestran una diferencia clara respecto a YPF:
- Nafta Súper: 2.185 pesos
- V-Power: 2.430 pesos
- Evolux Diesel: 2.354 pesos
- V-Power Diesel: 2.599 pesos

La brecha no es menor y expone un mercado donde el consumidor termina pagando más según la marca elegida o la cercanía de la estación.
En la práctica, esto deja en evidencia que, incluso dentro de un contexto de aumentos generalizados, hay precios que siguen escalando por encima del promedio, profundizando el impacto económico en el día a día.
Más del 40% es impuesto nacional
Dentro de la conformación del precio del combustible, la carga fiscal tiene un peso determinante, ya que cerca del 45% del precio final de los combustibles corresponde a impuestos.
Entre ellos se destaca:
- Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL)
- Impuesto al Dióxido de Carbono
- IVA (21%)
- Ingresos Brutos (provincial)
De ese total, la mayor parte -el 41,5%- corresponde a impuestos de origen nacional, lo que convierte al combustible en una de las principales fuentes de recaudación indirecta.
La postura de YPF
Desde YPF, su CEO Horacio Marín aseguró que la compañía no busca trasladar aumentos de manera excesiva.
“No vamos a tomar ventajas con los precios”, afirmó, y explicó que los ajustes responden al comportamiento del petróleo. Sin embargo, los incrementos ya se reflejan en los surtidores y en lo que va de marzo el incremento roza el 20%.
Un impacto que se multiplica
El aumento de combustibles tiene un efecto inmediato en toda la economía:
- Transporte
- Logística
- Producción
- Precios de alimentos
En provincias como Jujuy, donde los costos de distribución son más altos, el impacto se amplifica.
Entre el mercado y la recaudación
El argumento oficial pone el foco en el contexto internacional, pero los números muestran otra cara: el precio de los combustibles también está fuertemente condicionado por la política fiscal.
En este escenario, el combustible funciona como una herramienta de recaudación clave, mientras los consumidores absorben tanto la suba del petróleo como la presión impositiva.

