A pocas horas del nuevo fin de semana largo, el comercio local vuelve a mirar el calendario con la expectativa de que el movimiento turístico y las compras de última hora generen un leve alivio en un año signado por la caída del consumo. Sin embargo, desde la Cámara de Comercio advierten que el panorama sigue siendo complejo y que los feriados ya no garantizan incremento en las ventas como solía ocurrir.
Alejandro Bustamante, presidente de la institución, explicó en diálogo con La Mejor Mañana que el sector atraviesa uno de los momentos más delicados de los últimos años . "Ojalá que los anuncios sobre reducción de impuestos se conviertan en una realidad, porque hoy en día todos nuestros costos se han maximizado producto de que han bajado sustancialmente nuestras ventas. La presión fiscal es constante: nacional, provincial y municipal. Cada vez tenemos que contribuir más, mientras vemos que en muchos lugares no hacen los ajustes que corresponden, y lo que se les ocurre como mejor medida es aumentar los impuestos a los comercios."

Bustamante describió la situación como un "combo explosivo", donde la caída del consumo se combina con altos costos y poca asistencia financiera. "Hoy el crédito es bastante caro para financiarnos, y muchos comerciantes están dejando de pagar algunas obligaciones fiscales para poder sostener sueldos, alquileres y otros gastos básicos."
El dirigente también advirtió sobre el riesgo de cierres y la creciente informalidad, “nosotros aguantamos hasta el último, pero muchos comercios pueden cerrar o pasar a la informalidad. Quienes están en la informalidad reducen sustancialmente los costos, y eso nos pone en una competencia desigual. Controlan solo a los que estamos legalmente constituidos; el resto, para ellos, no existe.”

¿Qué se espera para el fin de semana largo?
De cara al finde XXL, Bustamante se mostró prudente y afirmó que "la gente no puede gastar lo que no tiene. Después de la caída del consumo en los últimos meses, los compradores buscan precio, cuotas o alguna facilidad. Lo básico es lo básico, y eso es lo que se regala hoy."
Con respecto al impacto de los feriados, sostuvo que ya no tienen el efecto positivo de otros años y analizó que "antes un fin de semana largo garantizaba movimiento. Hoy depende mucho del bolsillo, que está muy golpeado."
A pesar del escenario adverso, el sector mantiene una esperanza moderada respecto al aguinaldo y señaló que “el mes que viene el aguinaldo puede hacer que la venta repunte un poco, pero también es cierto que para nosotros implica un costo adicional. Además, muchos trabajadores usan ese dinero para regularizar deudas acumuladas durante el semestre, lo que no siempre se traduce en mayor consumo.”