El grooming es una de las formas más preocupantes de acoso en internet, se trata del acoso sexual a menores a través de medios digitales, donde un adulto se infiltra en el entorno de un niño, niña o adolescente con fines sexuales.
Este fenómeno consiste en una serie de conductas deliberadas emprendidas por adultos con el objetivo de establecer contacto con menores, ganarse su confianza y crear un vínculo emocional. El fin último es disminuir las inhibiciones de la víctima para, eventualmente, organizar un encuentro físico o, más comúnmente, obtener material de contenido sexual que luego puede ser comercializado, distribuido o utilizado para satisfacer la perversidad del agresor.
En este contexto, el Dr. Hernán Navarro, director ejecutivo de Grooming Argentina, hizo un llamado urgente a los padres para que se involucren activamente en la vida digital de sus hijos y estén alertas a los riesgos que acechan en las redes y en las distintas plataformas. Durante su reciente visita a Jujuy, donde firmó un convenio interministerial para promover políticas de protección digital, enfatizó la importancia de generar conciencia y prevención sobre el grooming y otros delitos en línea.
"Es fundamental que los padres pregunten a sus hijos sobre su experiencia en internet, tal como lo harían con su día a día en la escuela o en el deporte. El peligro digital es invisible, pero real. Muchas veces, los adultos tienen una falsa sensación de seguridad, pensando que por compartir el mismo espacio físico con sus hijos están a salvo. Pero hoy en día, el enemigo entra por wifi", alertó.

El director de la ONG también destacó que la falta de habilidades digitales en el mundo adulto y la percepción errónea de que internet es un lugar seguro para los menores son factores clave en la perpetuación de estos delitos. La prevención y la educación digital deben convertirse en una prioridad para proteger a los más vulnerables y generar un entorno en línea más seguro para todos.
"El grooming, al igual que otros tipos de violencia digital, no tiene fronteras ni espacio físico. Puede comenzar en casa y continuar en la escuela, o al revés. Es por eso que debemos actuar juntos, padres, escuelas y comunidades, para evitar que este daño continúe creciendo", concluyó.
