El dirigente de la CGT Jujuy, Freddy Berdeja, manifestó su rechazo a la reforma laboral que el Gobierno Nacional pretende implementar a partir de diciembre y advirtió que el proyecto “implica un retroceso histórico en materia de derechos laborales”. Desde la central obrera se mostraron en estado de alerta y anticiparon que intensificarán las acciones para frenar su avance en el Congreso.
“Lamentamos profundamente el avance de esta reforma. Los puntos que sobresalen son lesivos para los trabajadores y favorecen únicamente a las patronales”, señaló Berdeja.
El dirigente explicó algunos de los aspectos más preocupantes del proyecto oficial son la extensión de la jornada laboral a 12 horas, y analizó “quieren volver a un esquema laboral del siglo pasado. Ampliar la jornada significa más explotación y menos calidad de vida.”
Además señaló que se avanzará la flexibilización de vacaciones y analizó que “la reforma faculta a los empleadores a decidir cuándo dar vacaciones, condicionando a los empleados y afectando directamente la posibilidad de compartir tiempo con la familia.”
Por otra parte prevé la indemnizaciones en cuotas, por lo que opinó que “pretenden que los despidos se paguen en cuotas, como si el trabajador pudiera aguantar meses sin ingresos reales después de perder su fuente laboral.”
Por último indicó que otros de los puntos es la Vuelta del salario en especie, “quieren volver a pagar con tickets canasta y otros formatos similares. Eso ya fracasó en los 90. El salario debe ser en dinero, digno y actualizado.”

“Buscan eliminar los convenios colectivos”
Para Berdeja, el punto más grave del proyecto es el intento de reemplazar los convenios colectivos de trabajo por acuerdos individuales dentro de cada empresa.
“El verdadero objetivo es romper la negociación colectiva. Quieren que cada empresa arregle directamente con sus empleados, sin la intervención de los sindicatos. Eso destruye la posibilidad de defender derechos y pelear por salarios justos”, señaló
El dirigente indicó además que la reforma provocaría un impacto negativo en provincias como Jujuy, donde el costo de vida y las condiciones laborales difieren de las grandes ciudades. “Si esto avanza, un trabajador de La Quiaca va a ganar lo mismo que uno de Capital Federal. Se perderían las escalas salariales que reconocen las realidades regionales. Es anular las principales banderas del sindicalismo argentino”, afirmó.
Desde la CGT Jujuy anticiparon que se sumarán a las medidas nacionales que se determinen en rechazo a la reforma. “Rechazamos esta reforma laboral de plano. Esperamos que los representantes del pueblo en el Congreso estén a la altura y se opongan a este atropello. No vamos a permitir que se vulneren los derechos conquistados durante décadas de lucha”, señaló.




