Jujuy

La crisis energética golpea al NOA: industrias paralizaron su producción y advierten que la falta de gas pone en riesgo el empleo

La Unión Industrial de Jujuy alertó que casi la mitad de las empresas del Norte debieron reducir o suspender su actividad por las restricciones en el suministro de gas. El reclamo fue planteado durante una entrevista en el programa Detrás de las Noticias, de Canal 7 de Jujuy, donde también se analizó el impacto de las tarifas eléctricas y la necesidad de obras de infraestructura.
Federico Gatti y Javier Gronda pasaron por Detrás de las Noticias .
20-07-2026
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La crisis por el abastecimiento de gas natural dejó de ser una preocupación coyuntural para transformarse en una amenaza para la producción industrial del Norte argentino. La Unión Industrial de Jujuy (UIJ) advirtió que las restricciones en el suministro, sumadas al fuerte incremento del costo de la energía, obligaron a numerosas empresas del NOA a reducir su actividad e incluso paralizar completamente sus plantas durante los días de mayor demanda.

Las declaraciones fueron realizadas por el presidente de la UIJ, Federico Gatti, durante una entrevista en el programa Detrás de las Noticias, que se emite por Canal 7 de Jujuy y es conducido por el Dr. Guillermo Jenefes y Claudia Figueroa. Del análisis también participó el presidente de la Superintendencia de Servicios Públicos (SUSEPU), Javier Gronda, quien se refirió al impacto de la crisis energética y al aumento de las tarifas eléctricas en la provincia.

La mitad de las industrias del NOA tuvo que frenar su producción

Según explicó Gatti, la combinación entre la reducción del suministro firme y el elevado costo del gas importado dejó a numerosas empresas sin alternativas para sostener sus procesos productivos.

"En Tucumán, Salta y Jujuy casi el 50% de las industrias tuvieron algún tipo de inconveniente: algunas pararon totalmente y otras debieron restringir la producción", afirmó.

El dirigente industrial explicó que el problema dejó de ser circunstancial y comenzó a afectar directamente la continuidad de la actividad económica.

"Al principio las empresas hacen mantenimiento, compensan francos o adelantan vacaciones. Pero cuando una planta permanece varios días sin producir, muchas terminan suspendiendo personal porque ya no pueden sostener el nivel de actividad", advirtió.

Federico Gatti y Javier Gronda

Un problema estructural que lleva años

Para la Unión Industrial de Jujuy, la crisis actual dejó al descubierto una deuda histórica en materia de infraestructura energética.

"Argentina produjo este año un récord de gas y energía, incluso con uno de los mayores superávits energéticos de los últimos tiempos. El problema es que esa energía no llega al Norte porque no existe la infraestructura necesaria para transportarla", sostuvo Gatti.

El presidente de la UIJ recordó que las industrias del NOA continúan dependiendo principalmente del abastecimiento proveniente de la Cuenca Norte, mientras que el centro del país ya recibe gas desde Vaca Muerta.

"Esa diferencia hace que las industrias del Norte paguen prácticamente el doble por el gas que una fábrica instalada en el centro del país. Una calera de Jujuy compite con otra de San Juan con costos energéticos muchísimo más altos", señaló.

El impacto del GNL agravó la situación

El dirigente explicó que la crisis se profundizó cuando el Gobierno nacional debió recurrir nuevamente a la importación de Gas Natural Licuado (GNL), justo en un contexto internacional marcado por el conflicto en Medio Oriente.

"El millón de BTU pasó de costar alrededor de 11 dólares a casi 24 dólares. Ese valor resulta completamente incompatible con la estructura de costos de muchas industrias argentinas", indicó.

Según explicó, esa situación terminó afectando la competitividad de sectores estratégicos como la industria azucarera, papelera, alimenticia, minera y citrícola, pilares productivos del Norte argentino.

Reclaman un nuevo gasoducto desde Vaca Muerta

Durante la entrevista, Gatti insistió en que la única solución de fondo pasa por ampliar la infraestructura energética nacional.

"No podemos seguir dependiendo de los precios internacionales para saber cuánto costará producir. Argentina tiene gas. Lo que falta es la capacidad para transportarlo hasta las provincias del Norte", afirmó.

En ese sentido, reclamó la construcción de nuevas obras que permitan abastecer al NOA con gas proveniente de Vaca Muerta y reducir las asimetrías productivas con el resto del país.

"La infraestructura energética no debe verse como un gasto sino como una inversión estratégica que permitirá generar empleo, aumentar las exportaciones y fortalecer la industria nacional", sostuvo.

También aumentará la tarifa eléctrica

Durante el mismo programa, el presidente de la SUSEPU, Javier Gronda, confirmó que el nuevo esquema tarifario nacional también tendrá impacto sobre las facturas de electricidad.

Explicó que la actualización responde a la modificación del precio mayorista de la energía dispuesto por la Secretaría de Energía de la Nación y que alcanzará tanto a usuarios residenciales como a comercios e industrias.

Además, señaló que el organismo provincial continúa evaluando mecanismos de compensación para los usuarios afectados por los cortes registrados durante los recientes temporales de viento y confirmó que siguen analizándose posibles sanciones económicas a la empresa distribuidora por las demoras en la restitución del servicio.

Una preocupación que trasciende la coyuntura

Desde la Unión Industrial de Jujuy consideran que la emergencia energética pone en evidencia un problema histórico que condiciona el desarrollo del Norte argentino.

La entidad sostiene que garantizar un abastecimiento firme de gas y electricidad, junto con costos energéticos competitivos, será clave para preservar inversiones, sostener el empleo y evitar nuevas interrupciones productivas en una región donde la industria representa uno de los principales motores económicos.

Mientras tanto, las empresas del NOA continúan afrontando uno de los inviernos más complejos de los últimos años, con incertidumbre sobre el suministro energético y con costos que, según advierten desde el sector, comprometen seriamente su competitividad.