En el inicio de su gestión, la nueva ministra de Educación, Daniela Teseira mantuvo un encuentro con supervisores, directivos, vicedirectores y secretarios de la región IV, en una reunión que marcó el primer acercamiento con el sistema educativo y permitió comenzar a delinear los lineamientos de trabajo de cara al ciclo lectivo 2026.
“Estamos muy contentos de volver a las escuelas, de estar en territorio. Esta reunión fue una invitación del equipo supervisivo y la tomamos como una oportunidad para empezar a marcar algunos criterios de trabajo y pedir el acompañamiento necesario para llevar adelante los cambios que queremos abordar”, expresó la ministra en diálogo con Despertar 630.
Si bien el ciclo lectivo 2025 ya concluyó, la funcionaria anticipó que el receso escolar será un período de intensa actividad dentro del Ministerio. “Yo no tendré vacaciones. Hay que armar nuevamente el equipo que me va a acompañar durante esta gestión. Ya estamos manteniendo las primeras reuniones y abordando problemáticas que los propios directivos nos están planteando”, sostuvo.
Uno de los principales desafíos que enfrenta la cartera educativa es el recorte de fondos nacionales, que impactará de lleno en el funcionamiento del sistema, especialmente en las escuelas técnicas. “Efectivamente vamos a tener un recorte importante. Esa ayuda que venía del nivel nacional hoy ya no está, y eso no da tantas soluciones a las instituciones. Tenemos que sentarnos a trabajar con los equipos técnicos y ver cómo sostener lo que ya se venía haciendo con financiamiento provincial”, explicó.

En ese marco, la ministra adelantó que uno de los ejes centrales de su gestión será reducir la burocracia administrativa. Desde su experiencia como docente y supervisora, señaló que los tiempos actuales para cubrir vacantes resultan excesivos. “Hoy, para cubrir una vacancia, se demora entre 20 y 25 días por un circuito administrativo extremadamente largo. Son 25 días —o más— en los que los alumnos no tienen profesor. Eso es lo que quiero acortar”, afirmó.
Asimismo, remarcó que las decisiones de su gestión se apoyarán en la realidad de las escuelas. “Los actos resolutivos van a avanzar desde el territorio. Vamos a preguntar qué está pasando dentro de las instituciones para dar soluciones reales. La voz de quienes están en las escuelas es fundamental”, subrayó.
La ministra confirmó además que se evalúan cambios en la estructura del Ministerio de Educación, en todos los niveles, incluyendo el nivel superior y las estructuras curriculares. En ese sentido, puso especial énfasis en la necesidad de abordar la salud mental y las habilidades socioemocionales de los estudiantes.

“Hoy tenemos muchas situaciones de salud mental en las aulas. Esto me interpela también desde lo personal: soy madre de un niño con multidiscapacidad y sé lo difícil que es lograr que las escuelas abran sus puertas y garanticen igualdad educativa. Ese cambio tiene que empezar desde la formación docente”, señaló.
Finalmente, reconoció que el contexto económico representa un desafío para la provincia. “Sin algunos presupuestos nacionales será difícil dar respuesta a todo lo que queremos regularizar en el sistema educativo. No digo que sea imposible, pero va a requerir mucho trabajo, acompañamiento y fortalecimiento desde los docentes y los equipos directivos”, concluyó.
