Tras la media sanción obtenida en el Congreso, el presidente de la Unión Industrial de Jujuy, Federico Gatti, se refirió al impacto que podría tener la reforma laboral en la provincia y consideró que se trata de una medida “positiva y necesaria” para comenzar a actualizar un sistema que, según indicó, lleva años sin generar empleo privado registrado.
“Lo vemos como algo positivo, era necesario modernizar el sistema laboral argentino que hace más de 10 años no genera empleo privado en blanco y lo que hace es precarizar las relaciones laborales”, expresó.
Sin embargo, aclaró que la aprobación de la norma no significa que automáticamente se produzca una recuperación del empleo. “No es suficiente. No porque se apruebe esta ley va a generar incentivos inmediatos para crear empleo, pero sí era necesario actualizar y darle un marco mucho más moderno a la relación entre empleador y empleado”, explicó.
En ese sentido, Gatti remarcó que uno de los principales beneficios será reducir el nivel de conflictividad judicial que enfrentan las empresas. “La litigiosidad en Argentina es una de las más altas del mundo. En 2010 había 10.000 juicios laborales y hoy hay 330.000. Creció muchísimo”, detalló.
También señaló que el proyecto busca ordenar los criterios de cálculo de intereses en demandas laborales, estableciendo un esquema uniforme. “Ahora se plantea una regla clara: inflación más 3%. Es lógico porque se reconoce lo perdido por inflación y una penalidad razonable. Antes cada juez aplicaba un cálculo distinto y eso generó empresas que tuvieron que cerrar”, afirmó.
El dirigente industrial indicó que en Jujuy la reforma tendría un impacto importante especialmente en las pequeñas y medianas empresas, donde se concentra gran parte del empleo informal. “Las PYMES son las que más necesitan una ley moderna que les permita contratar sin poner en riesgo el futuro de su empresa”, sostuvo.
Además, destacó como un punto clave la posibilidad de avanzar en convenios laborales regionales, adaptados a la realidad económica de cada provincia. “Hoy un comerciante de Jujuy está atado a lo que se resuelva en Buenos Aires y termina pagando lo mismo que un empleado de un shopping porteño, cuando el nivel de ventas es totalmente distinto. Poder firmar convenios regionales es un tema muy importante”, explicó.
Por otra parte, Gatti valoró la incorporación de herramientas como el “salario dinámico”, que permitiría premiar la productividad. “A igual trabajo igual paga es un concepto que no contempla que hay empleados que se destacan o tienen mejor rendimiento. Ahora se podría incentivar al trabajador que aporta más, beneficiando a ambos: al empleado con un plus y a la empresa con mayor productividad”, remarcó.
Finalmente, insistió en que la reforma laboral representa un avance, pero debe estar acompañada de otras políticas para impulsar el crecimiento. “Es necesaria, pero no suficiente. Argentina tiene que generar más incentivos para crecer y para que el empleo privado vuelva a expandirse”, concluyó.