La UNJu participa de la investigación forense en el cementerio de Yala por una causa de lesa humanidad
La Universidad Nacional de Jujuy (UNJu) participa activamente de una nueva etapa de investigación forense en el cementerio de Yala, en el marco de una causa por delitos de lesa humanidad que tramita el Juzgado Federal N.º 2, a cargo de la jueza Carina Gregoraschuk.
La intervención se desarrolla desde principios de junio y tiene como objetivo determinar el origen de restos óseos y bolsas presuntamente mortuorias que quedaron expuestas por la erosión provocada por el río Grande en un sector periférico del cementerio.
La investigación parte de la hipótesis de que dichos restos podrían corresponder a personas desaparecidas durante la última dictadura cívico-militar, por lo que se puso en marcha un operativo interdisciplinario con especialistas en arqueología, antropología forense, criminalística y genética.
El rol de la UNJu
La participación de la casa de estudios jujeña está a cargo del Laboratorio de Investigación en Derechos Humanos y Procesos Sociales en Jujuy (LIDEPROJ), dependiente de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales.
El equipo universitario ya cuenta con experiencia en este tipo de investigaciones, luego de haber realizado peritajes en la zona de Alto Padilla en causas vinculadas a delitos de lesa humanidad para la Justicia Federal.
En esta oportunidad, el laboratorio interviene con equipos especializados en arqueología, etnografía, documentación e intervención forense, encargados del relevamiento, la prospección del terreno, las excavaciones y otras tareas técnicas requeridas por la investigación judicial.
Investigación con múltiples organismos
El operativo reúne a diversos organismos especializados convocados por el Juzgado Federal N.º 2.
Entre ellos participan el Gabinete Científico de la Policía Federal Argentina, el Cuerpo de Bomberos de la Policía de Jujuy, la Unidad de Criminalística y Forense de Gendarmería Nacional, que aporta tecnología de georradar, el Cuerpo Médico Forense de la Corte Suprema de Justicia, y posteriormente intervendrán el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) y el Banco Nacional de Datos Genéticos.
En caso de encontrarse restos humanos de interés para la causa, estos serán exhumados y sometidos a estudios tanatológicos y antropológicos. Luego se realizarán análisis de ADN para comparar las muestras con las de familiares de personas desaparecidas, con el propósito de identificar a las víctimas y restituir sus restos.
Un sitio clave para la memoria
El cementerio de Yala posee un fuerte valor histórico dentro de las investigaciones sobre el terrorismo de Estado en Jujuy.
En ese lugar fueron hallados anteriormente los restos de Dominga Álvarez de Scurta, María Amarú Luque de Usinger, Rodolfo Pedro Usinger, Roberto Luis Oglietti y Rubén Yanes Velarde, entre otras víctimas.
Por ese motivo, el predio fue declarado Sitio de Memoria, en cumplimiento de la Ley Nacional N.º 26.691 y de la Ley Provincial N.º 5.931, y actualmente cuenta con una medida judicial de no innovar sobre las áreas consideradas de interés para la investigación.
Parte del cementerio ya había sido peritada en 2007 por el Equipo Argentino de Antropología Forense en el marco de la causa "Investigación sobre el destino final de los detenidos desaparecidos", por lo que las tareas actuales representan una continuidad de las investigaciones destinadas a reconstruir la verdad sobre los crímenes cometidos durante la última dictadura.