El Coordinador de la agencia para la implementación de la Carrera de Medicina de la Unju , Dr. Antonio Buljubasich, y la Licenciada Soledad Ríos, Coordinadora academica de las escuelas superiores de la universidad confirmaron que el primer proceso de preinscripciones superó ampliamente las expectativas ya que 4.576 personas completaron el trámite para acceder al cursado, aunque el cupo oficial de ingreso será de 60 estudiantes, de acuerdo a lo establecido por los requisitos de acreditación nacional.
“Estamos muy contentos porque esta primera etapa fue un éxito. Sabíamos que había una demanda muy extendida y así se confirmó. Puede parecer una disonancia entre el número de inscriptos y los 60 lugares disponibles, pero debemos ser claros: la carrera de Medicina es sumamente compleja, está en juego la salud de las personas y las exigencias de la CONEAU para acreditar son muy estrictas. Con un cupo mayor hubiera sido imposible lograr la aprobación y garantizar la calidad que pretendemos darle a la formación”, explicó Buljubasich.
Por su parte, la coordinadora de la carrera aclaró que el cupo fijado en 60 estudiantes no se modificará “en el corto plazo” ya que responde a parámetros establecidos en el proceso de acreditación: “No solo está en juego la infraestructura, sino también el cuerpo docente, el equipamiento y los servicios que requiere una carrera de esta magnitud”.
Cómo continúa el proceso
La etapa de preinscripción cerró el 26 de septiembre y, desde este lunes, la universidad comenzó con la matriculación de los aspirantes en el aula virtual. Allí se dictarán los cinco módulos eliminatorios que forman parte del ciclo de ingreso.
“El 6 de octubre comienza el cursado virtual de cada uno de los módulos. Todos son evaluados y de carácter eliminatorio. Los estudiantes que logren aprobarlos estarán en condiciones de rendir el examen definitivo de ingreso en febrero de 2026”, detalló la directora.
La UNJu trabaja en articulación con la Universidad Nacional de Córdoba y con la Agencia de Salud para garantizar los contenidos, los materiales de estudio, las clases grabadas y la organización de las instancias evaluativas.
“Esta es solo la primera cohorte. Sabemos que la demanda es muy grande, pero también tenemos la responsabilidad de ofrecer un proyecto serio, acreditado y de calidad. El camino recién empieza”, concluyó Buljubasich.